VIAJES INCREÍBLES 63 AR
VO
C ada año, las playas mexicanas reciben a viajeras extraordinarias que regresan desde el océano para depositar sus huevos en la arena. Semanas después, miles de pequeñas tortugas comienzan el recorrido contrario. Entre agosto y otoño, presenciar ese momento puede convertirse en uno de los recuerdos más poderosos de un viaje por la costa mexicana. Pero existe una condición: comprender que nosotros somos solamente observadores.
TODO COMIENZA DESPUÉS DEL ATARDECER
La playa cambia cuando desaparecen los últimos visitantes. Las sombrillas se cierran. Las huellas comienzan a borrarse. El ruido disminuye. Entonces, en determinadas noches y playas de México, ocurre algo que comenzó mucho antes de nuestra llegada. Una tortuga emerge del mar. Avanza lentamente sobre la arena hasta encontrar un punto adecuado. Excava. Deposita sus huevos. Cubre el nido. Y vuelve al agua. México ocupa un lugar privilegiado en la conservación mundial de estos animales.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas señala que seis de las siete especies de tortugas marinas que existen en el mundo anidan en playas mexicanas: verde o blanca, caguama, carey, lora, golfina y laúd. El dato convierte nuestras costas en algo más que destinos vacacionales. Durante determinados meses son también territorios de reproducción esenciales para especies que pasan buena parte de su vida viajando por el océano. Fuente: https:// www. gob. mx / conanp / acciones-y-programas / programa-nacional-de-conservacion-de-tortugas-marinas
EL REGRESO A LA PLAYA
Una de las características más fascinantes de las tortugas marinas es su relación con el lugar donde comienza su vida. Las hembras adultas regresan a zonas de anidación para depositar sus huevos. Después de excavar el nido con sus aletas
Temporada de tortugas: el espectáculo que México necesita aprender a mirar sin intervenir