Viajes Íncreibles Octubre 2026 | Page 68

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VIAJES INCREÍBLES
EL PRECIO TAMBIÉN DECIDE
Sería ingenuo explicar todo únicamente mediante una búsqueda romántica de lugares diferentes. Viajar cuesta. Vuelos. Hoteles. Restaurantes. Transportes. Entradas. Y cuando un destino concentra una enorme demanda, encontrar alternativas puede convertirse en una decisión económica. Los datos de GetYourGuide muestran precisamente que el ahorro es una de las razones detrás del interés por los destination dupes. Durante el verano de 2026 apareció otro ejemplo interesante. Expedia detectó que, mientras el gran torneo internacional de fútbol concentraba viajeros en ciudades anfitrionas de Norteamérica, otros turistas estaban eligiendo destinos de Europa, Asia y Sudamérica donde las tarifas hoteleras promedio habían disminuido cerca de 25 %, incluso mientras el interés por esos lugares crecía más de 35 % en promedio. A veces viajamos diferente porque queremos descubrir algo nuevo. Otras veces porque encontramos una habitación mejor por el mismo presupuesto. Las dos razones son válidas.
EL DESTINO QUE ANTES ERA UNA ESCALA
También está cambiando nuestra relación con los itinerarios. Durante años, algunas ciudades fueron utilizadas como puertas de entrada. Llegábamos. Dormíamos. Tomábamos otro tren.
Otro vuelo. Otro automóvil. Seguíamos hacia“ el verdadero destino”. Pero cuando ampliamos el viaje aparecen posibilidades diferentes. Expedia ya había identificado este comportamiento bajo la idea de Detour Destinations: lugares cercanos a grandes polos turísticos capaces de funcionar como complemento o incluso convertirse en el destino principal. Su selección incluyó ejemplos como Reims desde París, Brescia desde Milán, Girona desde Barcelona, Fukuoka desde Tokio y Cozumel desde Cancún. El concepto sigue siendo útil por una razón: nos recuerda que el itinerario no tiene por qué terminar donde termina el nombre famoso.
NO LO LLAMES“ POR DESCUBRIR”
Aquí aparece una cuestión de lenguaje. Cuando encontramos un lugar con pocos visitantes internacionales solemos decir:“ una joya escondida”.“ un paraíso por descubrir”.“ un lugar que todavía nadie conoce”. Pero alguien sí lo conoce. La gente que vive ahí. La que trabaja ahí. La que nació ahí. La que ha construido su historia. Un destino no comienza a existir cuando aparece en nuestro algoritmo. Por eso quizá deberíamos hablar menos de lugares“ sin descubrir” y más de lugares menos presentes en determinados circuitos turísticos. Parece una diferencia pequeña. No lo es. La primera expresión coloca al viajero como descubridor. La segunda reconoce que simplemente estamos llegando a un territorio que ya tenía vida antes de nosotros.