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VIAJES INCREÍBLES practicar surf, recorrer viñedos, hacer un safari, subir una montaña, asistir a un retiro o simplemente conocer un país sin tener que organizarlo todo individualmente. No necesariamente llegan buscando amistad. Llegan porque querían hacer el mismo viaje. Y esa coincidencia resulta suficiente para empezar. La disposición a compartir experiencias con personas recién conocidas aparece con claridad en las tendencias de 2026. Una investigación de Booking. com realizada entre más de 29,000 viajeros de 33 países y territorios encontró que el 69 % de los encuestados globales estaría abierto a viajar con una posible pareja, colega o nueva amistad para comprobar qué tan compatibles son. En México, la proporción reportada fue todavía mayor: 79 % de los viajeros encuestados se mostró dispuesto a hacerlo.
EXTRAÑOS EL PRIMER DÍA
El momento más interesante quizá ocurra antes de conocer el destino. Llegar. Mirar alrededor. Intentar descubrir quién pertenece al grupo. Durante las primeras horas todavía hay presentaciones, nombres que se olvidan inmediatamente y preguntas básicas: de dónde vienes, a qué te dedicas, por qué elegiste este viaje. Después comienza la convivencia. Alguien siempre lleva algo que los demás olvidaron. Otro sabe leer mapas. Está quien fotografía absolutamente todo, quien despierta antes que nadie y quien aparece cinco minutos tarde cada mañana. Poco a poco dejan de ser completos desconocidos. No significa que todos terminarán siendo amigos. Tampoco necesitan hacerlo. La particularidad de estos viajes es precisamente que la afinidad no necesariamente existía antes del itinerario. El viaje la pone a prueba.
EL INTERÉS EN COMÚN HACE LA PRIMERA PRESENTACIÓN
Una de las razones por las que esta forma de viajar puede funcionar es que elimina una de las conversaciones más difíciles: decidir qué hacer. Si alguien reserva una travesía de senderismo, probablemente sabe que caminará. Si se suma a una experiencia gastronómica, espera pasar parte del viaje alrededor de una mesa. Si elige una salida fotográfica, difícilmente se molestará porque alguien necesite detenerse veinte minutos esperando determinada luz. El interés compartido actúa como primer filtro. Y las tendencias de 2026 muestran que los viajeros están cada vez más dispuestos a construir sus vacaciones alrededor de intereses, aficiones e identidades particulares, en lugar de aceptar itinerarios genéricos. Booking. com describe precisamente este año como uno marcado por viajes más personalizados y relacionados con aquello que realmente interesa a cada persona. Esto permite que la pregunta cambie. En lugar de pensar“¿ quién de mis amigos querrá acompañarme?”, podemos preguntarnos“¿ quién más quiere vivir esto?”.