VIAJES INCREÍBLES 23
un buen camino.
EL MÉXICO QUE SALE A LA CALLE
A unos cientos de kilómetros, octubre se vive de otra manera. En Guanajuato, el otoño tiene escenario. Del 9 al 25 de octubre de 2026, la ciudad celebra la edición 54 del Festival Internacional Cervantino. La programación reúne música, ópera, teatro, danza y artes visuales, con Reino Unido y Tamaulipas como invitados de honor. Pero reducir el Cervantino a lo que sucede sobre un escenario sería quedarse con la mitad de la experiencia. Durante esos días, la ciudad también participa. Los túneles, callejones, plazas, cafés y escalinatas se llenan de visitantes y artistas. El patrimonio arquitectónico deja de ser únicamente el fondo de las fotografías para convertirse en parte del ambiente del viaje. Es una de esas ocasiones en las que el momento modifica la experiencia del lugar. Y no muy lejos, Michoacán ofrece otra razón para viajar. El Festival Internacional de Cine de Morelia celebrará su edición de 2026 del 16 al 25 de octubre, llevando nuevamente funciones, realizadores y actividades cinematográficas a la capital michoacana. Viajar a Morelia durante esos días permite construir un itinerario distinto. La película puede ser el punto de partida, pero al salir de la sala siguen estando las plazas, los portales, la cantera rosa y una gastronomía que merece tiempo propio. Guanajuato y Morelia muestran algo que octubre hace particularmente bien: convertir una agenda cultural en una razón para viajar.
EL MÉXICO QUE GUARDA HISTORIAS
Pero hay otro otoño mexicano donde las hojas importan menos que las piedras. En la costa del Golfo, San Francisco de Campeche conserva una de las imágenes urbanas más singulares del país: calles de fachadas coloridas protegidas históricamente por un sistema defensivo de murallas, baluartes y fuertes construido ante los ataques marítimos que marcaron su historia. Su ciudad histórica fortificada fue inscrita por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial en 1999, que reconoce tanto su arquitectura colonial como el sistema de fortificaciones desarrollado alrededor del puerto. Caminar aquí propone una experiencia completamente distinta de la montaña queretana o de las noches culturales de Guanajuato. Se puede comenzar entre fachadas del centro histórico, buscar los antiguos baluartes, acercarse a las puertas que formaban parte de la fortificación y después mirar la ciudad desde otra perspectiva en sus fuertes. Visit México destaca precisamente este patrimonio defensivo como uno de los elementos que distinguen a Campeche y permiten reconstruir su relación histórica con el mar, los ataques piratas y el comercio. Aquí octubre no necesita parecer otoño. Ese es precisamente el punto.
UN PAÍS, MUCHAS TEMPORADAS