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VIAJES INCREÍBLES tas más altas de Centroamérica. Además de admirar el espectáculo natural, los visitantes pueden observar al ave nacional, el quetzal, en su hábitat natural. Conocidas como las cataratas del Niágara guatemaltecas, Los Amates representan un entorno sereno y poco concurrido, donde el agua forma pozas cristalinas ideales para nadar y descansar. Sus senderos, rodeados de rocas y vegetación, invitan a recorrer un paisaje prácticamente virgen. En la Finca El Paraíso, cerca del Lago Izabal, aguas termales descienden en cascada sobre un río de agua fría, creando una experiencia singular. Además de nadar, es posible explorar cuevas ocultas tras el velo de agua y aprovechar un ritual natural con barro rico en minerales. El Parque Nacional