VIAJES INCREÍBLES 7
Uno de los destinos más fascinantes del Medio Oriente, es Jordaniaa, donde la historia, la espiritualidad y la aventura conviven en un mismo territorio. Este país, aún fuera del radar masivo de muchos viajeros, ofrece una experiencia auténtica que combina ciudades vibrantes, desiertos imponentes y vestigios arqueológicos únicos en el mundo. El punto de partida obligado es Petra, una de las siete maravillas del mundo moderno, esta antigua ciudad nabatea, tallada en roca rosada hace más de dos mil años, sorprende desde el primer momento en que se atraviesa el estrecho desfiladero conocido como El Siq. Al final del recorrido aparece el icónico Tesoro, una fachada monumental que parece salida de una película. Más allá de su imagen más famosa, Petra invita a perderse entre templos, tumbas y senderos que revelan su grandeza histórica. A pocas horas al sur se encuentra Wadi Rum, un paisaje de dunas rojizas y formaciones rocosas que ha servido como escenario para producciones cinematográficas.
Aquí, la experiencia va más allá de contemplar el desierto: se puede recorrer en vehículos 4x4, montar en camello o pasar la noche en campamentos beduinos bajo un cielo estrellado incomparable; la sensación de inmensidad y silencio es simplemente inolvidable.
El Mar Muerto, flotar sin esfuerzo
Uno de los fenómenos naturales más sorprendentes del planeta se encuentra en Mar Muerto, este lago salado, ubicado en el punto más bajo de la Tierra, permite a los visitantes flotar sin esfuerzo sobre sus aguas densas.
Wadi Rum: Desierto de paisajes lunares, ideal para paseos en 4x4 y dormir en campamentos beduinos. Mar Muerto: El punto más bajo de la tierra, famoso por sus aguas saladas terapéuticas y lodo mineral.