VIAJES INCREÍBLES 9
• Quebec produce excelentes vinos y cervezas, con una rica historia, cultura y belleza natural, lo que la convierte en un destino turístico muy atractivo.
• Además y aunque el francés es el idioma oficial de Quebec, muchos quebequenses hablan inglés, lo que facilita la comunicación para los turistas.
• Es fácil de alcanzar en avión o en coche, y la ciudad de Quebec tiene un sistema de transporte público eficiente y tiene un clima continental, con inviernos fríos y veranos cálidos, lo que ofrece una variedad de actividades al aire libre durante todo el año.
• El Viejo Québec es el corazón histórico de la ciudad y un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pasea por la Place Royale, donde se fundó la ciudad en 1608, y maravíllate con la arquitectura colonial francesa. No puedes perderte el imponente Château Frontenac, uno de los hoteles más fotografiados del mundo. Desde allí, el paseo por la Terraza Dufferin ofrece vistas espectaculares del río San Lorenzo.
• Por la tarde, recorre las calles estrechas de Petit Champlain, el barrio más pintoresco de la ciudad, lleno de boutiques, cafés acogedores y galerías de arte.
• Québec es también una puerta de entrada a paisajes naturales impresionantes. A solo 20 minutos del centro de la ciudad se encuentra la Cascada Montmorency, que, con sus 83 metros, supera en altura a las Cataratas del Niágara. Puedes explorarla desde el puente colgante o subir en teleférico para disfrutar de vistas panorámicas.
• Si tienes tiempo, una excursión al Parque Nacional Jacques-Cartier te permitirá caminar entre bosques, cañones y ríos cristalinos, perfectos para practicar senderismo o hacer kayak. Québec es un paraíso para los amantes de la buena comida. Comienza tu día con un desayuno de crepes o un croissant en un café local. Para el almuerzo o la cena, prueba la famosa poutine, un plato tradicional de papas fritas con queso y salsa, o deléitate con los sabores refinados de la cocina francesa en restaurantes gourmet.