Rincón de la poesía
“Vanidad de vanidades” Eclesiastés 1:2
“Pues todo es vanidad de vanidades”,
escribió en Eclesiastés un sabio hastiado.
Lo dejó Salomón como una “clave”,
y que todo corazón lo ha comprobado.
Cuando excluyendo a Dios, quiso alegrarse
tenía el rico rey de todo: montones de plata y oro,
lujo, música, bailes y festine,
en palacios preciosos y jardines,
rodeado de “cantores” y “cantoras”,
con el placer consentido a todas horas.
Lo que anhelaban sus ojos le era dado,
lo que su corazón quería y antojaba,
nada al rey Salomón le era negado.
Mas al final su grito lo ha lanzado:
“Es todo vanidad”, falso y ficticio.
La angustia depresiva lo ha alcanzado,
se vio en un pozo oscuro; un precipicio,
donde, lejos de Dios, se hundió frustrado.
Solo en ti, Fiel Señor, somos “llenados,
tu amor permanece, es verdadero.
Nos sacaste del vacío; del engaño.
Nos “creaste de nuevo…”.
Tu Espíritu bendito nos has dado
y un lugar junto al Padre, allá en el cielo.
Lisardo Uria Arribe
www.comuniondelagracia.es
Verdad y Vida Julio – Septiembre 2016
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