Pobreza es no tener
acceso al sistema de
protección social
Argentina cuenta con un sistema de protección social que provee protección de ingresos a
más del 90% de las niñas, niños y adolescentes, entre asignaciones contributivas y no con-
tributivas y deducciones impositivas. Sin embargo, es aún un sistema fragmentado, con exi-
gencias y capacidad de protección diferentes, y que no logra alcanzar a aproximadamente
un millón de chicos y chicas, en gran parte pertenecientes a los sectores más vulnerables. En
este escenario, la Asignación Universal por Hijo (AUH) constituye un eje central que garan-
tiza el ejercicio del derecho a la seguridad social a cuatro millones de niñas, niños y adoles-
centes y se ha convertido en una política de Estado que se mantuvo más allá del cambio de
gobierno e incluso se amplió para incorporar nuevas poblaciones como las hijas e hijos de los
monotributistas en 2016. Con todo, sus efectos en la capacidad de reducir la pobreza y la po-
breza extrema todavía no son suficientes y, anualmente, alrededor de 300 mil chicos y chicas
pierden este derecho debido a dificultades en la certificación del cumplimiento de las condi-
cionalidades exigidas en salud y educación. Esto genera una alarma sobre los costos de las
condicionalidades y hace necesario remover el carácter punitivo de las condicionalidades.
Además, es necesario revisar el diseño de la AUH y del sistema de protección social de in-
gresos para asegurar que todos las niñas, niños y adolescentes -sin importar donde vivan,
cómo esté compuesta su familia, ni cuál sea el tipo
Las familias dicen:
de inserción laboral de sus padres o referentes- se
encuentren incluidos. Finalmente, se deben revi-
sar los mecanismos de actualización de los montos
“Yo pongo a trabajar la
asignación: cuando me llega
compro harina, preparo
panes y salgo a venderlos”.
para asegurar que todos los chicos y chicas cuen-
ten con ingresos suficientes para cubrir la canasta
básica y salir de la pobreza. Un análisis realizado
con la UBA, el CEDLAS, ANSES y el Ministerio de
Desarrollo Social en 2016 mostraba que se requiere
una inversión del 1,8% del PBI para eliminar la po-
Madre participante de grupo focal.
breza extrema (lo que implica un adicional de 1.1%)
y del 3,9% del PBI para la pobreza total.