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Tití la gata perdida
Tití era una gatita juguetona y muy cariñosa, le encantaba correr por la casa y jugar con su pelota rosada. Una mañana, titi salió al jardín con su pelota, mientras jugaba vio que esta rodaba hacia el bosque, la gatita corrió detrás de ella y se alejó cada vez mas de su casa; Cuando por fin se detuvo, miró a su alrededor y descubrió que no sabía cómo regresar.
Tití encontró dos caminos, pero no sabía cuál escoger, se subió a un árbol para mirar desde lo alto y allí vio a un pajarito, con voz temblorosa, le contó que se había perdido.
-No te preocupes, Titi, desde aquí puedo ver el camino que lleva a tu casa— le dijo el pajarito.
Tití bajó del árbol y siguió las indicaciones de su nuevo amigo. Después de caminar un rato, reconoció su jardín. ¡ Había llegado a casa!
—¡ Muchas gracias por ayudarme!— le dijo Tití al pajarito.
La gatita entró feliz a su casa y, desde aquel día, recordó que no debía alejarse del jardín.
Los amigos
Había una vez un niño llamado Ricardo que se sentía triste porque no tenía amigos en su colegio.
Un día mientras jugaba solo en el parque, conoció a un niño llamado Julián que le encantaba jugar al ponchado, Ricardo quería acercarse, pero sentía miedo, entonces Julián se le acerco, lo saludo y lo invito a jugar, para Ricardo fue un momento muy feliz, juntos corrieron, rieron y compartieron momentos felices.
De repente Julián tropezó y cayó al suelo, Ricardo corrió para ayudarlo a levantarse y le pregunto si estaba bien, Julián le agradeció para ayudarlo.
Desde aquel día, Ricardo y Julián se convirtieron en mejores amigos, siempre se ayudaban el uno al otro.
Ricardo comprendió que para tener amigos también debía ser amable, respetuoso y solidario.
Antonella Delvasto Piña
Primero B
Arthur Ripamonti Duran
Primero B