Con el corazón abierto
Por: Nicolás Hernández. 11-A
Deseo
Las nubes y los árboles están delirando. Los árboles porque están enamorados del cielo, y luchan entre sí para poder alcanzarlo. Pero sus raíces nunca crecieron tanto, ni sus troncos estiraron tan alto, y mueren sin lograr su mayor deseo, cumpliendose su mayor miedo.
Niña de los labios morados
Niña de los labios morados, abrázame como almohada en la melancolía de la noche; eres el agua de mis sueños, eres los mares y las lluvias, eres yo, y eres imposible.
Niña de los labios morados, sumérgeme en tu océano de rosas y ahógame con cada espina; eres como la luna morena, eres olor a café con leche, eres yo, y eres imposible
Capricho verde
Sol mío, no regreses más, olvídate de mí. Aléjate a otro mundo menos verde, déjame estar con la paloma de hueso, y concédeme este reposo eterno en el recuerdo de tus ardores pasados.
Sol mío, no regreses más, olvídate de mí. No suscites arrebatos de esperanza, que ya tengo planes de irme con la luna, iré con este racimo de uvas verdes, pronto vendrán a llevarme mil cuervos sin faz.
Objeción
Por: Luciana Barbosa Rangel. 9-A
Objeción por todo, porque sí porque no por si acaso. Objeción al juez por el arrebato del caso. Objeción a todo lo existente por no ser coherente. Objeción a la vida la muerte al alma al destino. La simpleza de una flor y la dificultad del camino. Objeción a la cierta ciencia y al vino divino. Porque la verdad es incierta y si no se demuestra digo objeción a la verdad que acierta.
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