Un Lugar Bachillerato 2020 Octubre 2020(clone)duplicado | Page 7

La desigualdad en esta historia es la protagonista, la fuerza pública no es consciente de la autoridad que se le ha otorgado, los miembros del partido están cegados por una sola ideología, sin alternativa de cuestionarse y/o expresarse, los bienes que son repartidos dentro de la población dependen del grupo social al que se pertenezca, etc. Podríamos decir que la situación de “Oceanía” no está muy lejana a la realidad en la que viven muchos países de Latinoamérica y del mundo en general.

De acuerdo con lo anterior, y con lo que está sucediendo actualmente en Colombia, podemos tomar a este país como un ejemplo real de la sociedad que se plantea en la obra. Como todo, esto comienza en el momento en que se le otorga el poder a las personas equivocadas, que por medio de mentiras, falsas esperanzas y promesas que nunca van a cumplir, logran hacerse su camino hasta la cima y después de un tiempo empiezan a mostrar los que realmente eran sus propósitos, la distopía de la que prometieron liberarnos empieza verse presente cada día más, se dejan llevar por la ambición y dejan de preocuparse por la prosperidad de su pueblo, los ciudadanos se empiezan a ver afectados poco a poco, los empiezan a manipular, a robar y tratar de hacerlos pensar igual que ellos (aspecto que está presente en el libro) ya que al final, y en el fondo, es el sueño de cada persona que adquiere tanto poder, empiezan a controlar los medios de comunicación de manera conveniente, para así, poder reflejar al mundo lo que ellos quieran. De esta manera, el pueblo se ve muy sometido a sus gobernantes ya que en muchas ocasiones se exponen a un abuso de poder por parte de los altos dirigentes y de las instituciones que para estos trabajan.

En Colombia, a lo largo de su historia, de sus periodos de violencia y demás, y lo que hace que se diferencie de lo que se vive en el libro, es que el pueblo siempre ha resistido, siempre ha luchado en contra de las represiones de sus gobiernos y gracias a eso no ha logrado ser sometido, sin embargo, siempre ha sido víctima de la corrupción, del narcotráfico, etc. Las personas del común siempre nos hemos encontrado en desventaja contra la minoría privilegiada que solo quiere robarse todos los recursos para su propio beneficio. En 1984 “todos” viven bajo las mismas condiciones, se le obliga a creer y actuar de cierta manera sin el beneficio de la duda y de expresión, en países como en este caso Colombia, cada persona sabe a qué estrato pertenece y lo que representa o la “importancia” que tiene en la sociedad. Por otro lado, lo que está ocurriendo hoy en el país no es más que un reflejo de lo que Orwell describe en su obra, o, mejor dicho, lo que ocurriría si las personas del continente decidieran rebelarse en contra del partido. El pueblo cansado de los abusos de sus gobernantes y de seguir viviendo en la misma situación por décadas, de que no se tengan oportunidades siquiera para estudiar, de que quieran imponer más impuestos por falta de dinero cuando se lo gastaron en camionetas y en mejorar la imagen de un gobierno y un gobernante incompetente, de que se roben todo el dinero de las obras públicas, etc. Como en Oceanía, nos quieren callar, nos quieren meter en su juego y obligarnos a pensar igual que ellos, no nos están dejando protestar, nos están matando por oponernos, al igual que el partido del interior hace con los “traidores”.

Las palabras del presente