A lo largo de la historia de Colombia se ha visto un conflicto ideológico en el que se está constantemente agrediendo a aquellas personas que quieren generar un cambio en el pensamiento conservador y garantizar los derechos de las minorías. Los datos de ACLED (El Proyecto de Datos de Eventos y Ubicación de Conflictos Armados) indican que desde abril de 2020 las cifras han pasado de un promedio de 6 asesinatos semanales a líderes sociales a un promedio de 10 al final de agosto, mes en que se levantó el confinamiento estricto, además de esto a finales de Abril de 2021 se inició una serie de protestas convocadas por el denominado Comité Nacional de Paro con el objetivo de eliminar el conjunto de reformas de carácter tributario, de salud, laboral y educativo propuesto por el gobierno de Iván Duque, en las que se dieron varios altercados entre las autoridades y los manifestantes, generando graves consecuencias para la sociedad colombiana, entre ellos, fallecidos. Teniendo en cuenta lo anterior, en Colombia existen problemáticas de aspecto social, económico y político como las planteadas por Orwell en 1984.
En primera instancia es posible analizar la agresión hacia aquellas personas que están en contra de ciertas ideologías impuestas, como los líderes sociales, lo que se refleja en la obra de George Orwell en la que el protagonista es víctima del sistema opresor que lo retenía a él y a la población, en la que si alguien se atrevía a dudar o a contradecir al Partido era “evaporado” , como es el caso de Winston quien intentó desafiar las estructuras establecidas, y al momento de actuar para generar un cambio se hace uso de la violencia para volver a manipularlo y con la amenaza de acabar su vida, de la misma forma en la que se amedrenta a líderes sociales.
Por otro lado, se observa tanto en la realidad como en el libro, que hay una clase social que destaca por su baja calidad de vida y su falta de educación predominante: las personas de bajos recursos y las proles respectivamente, quienes por diferentes motivos que son consecuencia de la inequidad económica que presentan no pueden obtener un nivel educativo de calidad e integral, lo que genera que su formación no sea la adecuada ni suficiente para tener un impacto en la sociedad. Esta situación se puede analizar de la misma manera en la historia, donde las proles son una colectividad, que, a pesar de ser la mayoría de la población, no influye de ninguna manera en esta, por su incapacidad intelectual.
En la misma medida es posible aludir al funcionamiento de colegios públicos, cuyos modelos académicos no son suficientemente completos para el aprendizaje competente de los estudiantes lo que se evidencia en que solo el 0.5% de las instituciones oficiales obtienen un resultado positivo en la prueba de estado; Lo que evidencia que el sistema educativo no es idóneo para el desarrollo de los jóvenes, quienes, si buscan progresar y desenvolverse, deberán destacar por sus habilidades intelectuales.
Las palabras del presente