Las protestas en Colombia han sido algo de gran relevancia en la actualidad: ha dejado más de 40 muertos, cientos de heridos, y desaparecidos, el detonante ha sido la reforma tributaria presentada por el presidente, Iván Duque. Reducir el déficit fiscal, sostener la inversión y financiar los subsidios para las personas más pobres eran los objetivos de la propuesta, que incluía un aumento del IVA, del impuesto funerario, los servicios básicos y la renta. Como en otros países de Latinoamérica, la pandemia del coronavirus puso a Colombia ante una emergencia sanitaria que exigió, según el gobierno, aumentar el gasto público para afrontarla, ante esta situación gente de diversos sectores, convocada por sindicatos y otros gremios, salió a las calles para manifestar su descontento. Pero ese descontento social en Colombia no es nuevo. En octubre de 2019 hubo protestas en todo el país contra las medidas del gobierno de Duque, que surgieron paralelamente con los estallidos sociales en Chile y Ecuador. Y todos ellos fueron, en mayor o menor medida, asfixiados por el surgimiento de la pandemia de coronavirus, podemos decir entonces que el problema no fue la reforma tributaria, más bien esta fue el florero de Llorente, estamos ante un estallido social, a causa de problemas mayores como la corrupción, la pobreza, el abandono del gobierno en muchas zonas del país; todo esto marcado por el resurgimiento de una "nueva generación" que busca cambios profundos en la sociedad, de sus gobernantes y del modelo económico. Y ante la importancia de este momento histórico, se considera pertinente hacer un análisis sobre el papel que juegan los medios de comunicación en el manejo de la información de este conflicto, que con el transcurrir de los días, ha generado diferentes escaladas de violencia, tanto de parte del Estado como de la sociedad civi
Los medios de información en los cuales entran los noticieros nacionales, internacionales y redes sociales, evidentemente, son los encargados de informar todo lo que va pasando en el país. Sin embargo, muchas veces estas noticias son parcializadas, al no dar suficiente información de los hechos, muchos de ellos, están lejos de ser objetivos, perjudicando así, la perspectiva de interpretación de la realidad de los ciudadanos. Los medios pueden contribuir a calentar un conflicto por acción o por omisión. Es decir, dejar de mostrar lo que está pasando es calentar a la ciudadanía que presenció y que fue testigo de lo que está pasando. Y si se informa mal, si se informa irresponsablemente, si se lanzan acusaciones peligrosas, también. Hacer periodismo implica tener una responsabilidad social, no solamente es el mero activismo: ser coherente en la información que se muestra, ser imparciales.
Por ejemplo, podemos ver el mal manejo de la información en la falsedad de la misma. Esto sucede más que todo en redes, aunque el caso más popular de esto es RCN usando un video de unas protestas en Puerto Resistencia, Cali, diciendo que había una “Celebración por cambios en la reforma”
Las palabras del presente
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