Sin duda alguna, el aborto es uno de los temas más controversiales en nuestros tiempos, dividiendo a la sociedad en dos grandes grupos, los que lo apoyan y los que no.
Pero, y ¿Qué es el aborto? Es la interrupción del embarazo, por decisión de la madre, haciendo uso de su derecho a elegir sobre su cuerpo. O esto es lo que nos hacen creer.
Hoy en día la mayoría de las personas se dejan guiar por un relato sesgado sobre el aborto que consta de diferentes falacias que la Ciencia misma puede refutar y demostrar que el aborto debería ser algo impensable para nuestra sociedad.
Actualmente, descubrimientos científicos y médicos, han determinado que la vida humana inicia desde el momento de la concepción, o cuando se unen el óvulo y el espermatozoide. Esto nos conlleva a la siguiente falacia y es que con el aborto la mujer tiene derecho a decidir por su propio cuerpo: El niño en gestación no es parte del cuerpo de la madre por una serie de razones que la ciencia ya ha revelado:
1. El niño en gestación tiene un ADN único e irrepetible (distinto al de la madre).
2. Tiene un ritmo cardíaco diferente al de la madre.
3. Puede tener un factor sanguíneo propio.
4. Genera órganos propios como la placenta, la cual se creía que la generaba el cuerpo materno.
5. A esta altura, ya cuenta con sistema nervioso central y ya ha empezado a tener sus primeras sinapsis. Al presentar sistema nervioso central, el feto al momento de ser abortado siente el dolor y el frío de las pinzas metálicas cuando lo cortan.
El cuerpo del niño por nacer, hoy está protegido por pactos internacionales (Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos) que en Colombia es de rango constitucional. De aprobarse la ley que legaliza el aborto estaríamos violentado los Derechos Humanos, si no nuestra mismísima constitución nacional.
Las palabras del presente
Samuel Joel García Roa
Esto último, es muy preocupante, puesto que nos deja claro que el futuro de esta sociedad estará a cargo de, si bien no todos, muchas personas ignorantes que dan crédito a cualquier cosa que parezca cierta, sin antes hacer una debida investigación, o que se dejan influenciar por cualquier tendencia ridícula que haga aparición en la televisión, en los medios, lo que resulta muy poco alentador. De ahí, la importancia de desarrollar nuestro pensamiento crítico.