Por otro lado, los avances presentados en la aceptación de la comunidad respecto al siglo pasado pueden ser usados como excusa para defender que Colombia ya no es un país transfóbico, demostrando artículos en la constitución que aceptan al colectivo, dándoles derechos y deberes como cualquier otro ciudadano. Este es el caso del artículo 14 de la Constitución Política de 1991, el cual determina “toda persona tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica”. A pesar de ello, en Colombia no se aplica la ley, demostrando su exclusión y clara discriminación a las personas transgénero; Verbigracia, el lamentable caso de Alejandra Monocuco, una mujer trans que murió a causa de la negligencia médica. El pasado 28 de mayo Alejandra se encontraba indispuesta, y tras un tiempo, empieza a sufrir asfixia. Su amiga Diana decide llamar a una ambulancia, por la cual esperan 50 minutos. Al momento de la llegada de los paramédicos, estos se negaron a trasladarla a un centro de salud, negando la posible presencia del virus Covid-19. A su vez, varias Investigaciones demostraron que los paramédicos no dieron la atención correcta al enterarse de la condición de Alejandra, pues además de ser transgénero, ella era positiva para el VIH. Post mortem los culpables de este crimen transfóbico siguen sin sufrir ninguna consecuencia legal, comprobando la poca eficiencia del estado frente a la vulneración de las leyes que se supone, protegen a esta comunidad.
En conclusión, a pesar de que Colombia pretende demostrar avances en los derechos y aceptación de la comunidad LGBT, haciendo numerosas campañas y marketing, y capitalizándose de esta lucha sobre todo en el mes del orgullo, es innegable la transfobia presente en el país, pues día a día se presentan agresiones hacía la comunidad que caen en el olvido; numerosas muertes y asaltos debido a su desprendimiento de la cisheteronormatividad. Por ello, se demuestra lo atrasada que es la mentalidad colombiana, la cual todavía mantiene y defiende estas creencias hoy día ¿Cuántas más muertes son necesarias para que empiecen a ser tratados como personas? Tal es una pregunta que solo el estado, cómplice de la transfobia, puede responder.
Por: Antonia Afanador - Andrea Parra
Grado: 11B
LAS PALABRAS DEL PRESENTE
Antonia Afanador
Andrea Parra
18