Las palabras del presente
En primer lugar, se encuentran los partidarios de la energía nuclear, cuyo argumento se fundamenta en los beneficios económicos, tecnológicos y ambientales que la energía nuclear posee; esto se ve reflejado, principalmente, en la cantidad de energía que la fuente produce a un bajo precio, logrando abastecer las necesidades de la ciudadanía de forma constante sobrepasando otras formas de energía pura como son la solar, la hidráulica y la eólica. Del mismo modo, se encuentra un favorecimiento en las ramas de la ciencia, puesto que, la construcción de plantas nucleares incitaría a la creación e innovación de nuevas estructuras más seguras y evolucionadas que permitan el progreso y el correcto manejo de estas herramientas; finalmente se plantea a este procedimiento como una fuente a favor del medio ambiente, ya que no produce gases masivos como son los de efecto invernadero, viéndose notablemente reducidos al intercambiar los combustibles fósiles por este método energético; una muestra de este tipo de pensamiento es la de Oyola de Palacio, ex comisaria europea de energía: "La energía nuclear tiene muchas ventajas: es fiable, controlable y está disponible. No emite ni un gramo de gases de efecto invernadero; ofrece estabilidad de precios, tan necesaria para el mercado, y garantía de seguridad", en la anterior cita Oyola muestra la necesidad de implementar la energía nuclear, bajo los parámetros adecuados de seguridad ambiental, con el fin de lograr avances económicos, revolucionarios y efectivos en las ramas de las ciencias nucleares.
Por otro lado, se encuentran los individuos cuyo pensamiento se interpone y rechaza la utilización de fisión nuclear como método de obtención de energía, entre ellos se encuentra Arturo Gonzalo Aizpiri, Secretario de Estado de Cambio Climático, "La energía nuclear tiene graves problemas no resueltos, como por ejemplo la gestión de los residuos. Además, la expectativa de una energía supuestamente limpia e ilimitada puede hacer olvidar que la absoluta prioridad es racionalizar el consumo, apostando por el ahorro y el consumo eficiente. Zapatero se ha comprometido a que España reducirá su peso en el sistema eléctrico. Y los compromisos están para cumplirlos", atribuye su pensamiento a los limitados estudios que se han hecho alrededor de este método y a la enorme inseguridad que este acarrea; lo anterior es mencionado principalmente por los residuos radiactivos que este procedimiento deja tras de sí y que, pese a contribuir en contra de los de efecto invernadero, significaría un gran peligro para el ambiente debido al gran volumen de material altamente radiactivo expuesto e incapaz de descomponerse.
La energía nuclear ha sido ampliamente debatida por diversos medios e intelectuales sin embargo, no se ha podido llegar a una conclusión certera sobre la realidad de este método debido a que constantemente se encuentra con comentarios a favor y en contra de ella, siendo ambos pensamientos aceptados y válidos; sin embargo, hay un punto en común entre ambos bandos que consiste en la necesidad de reducir los gases de efecto invernadero a partir del uso de fuentes de energía nobles y puras que no afecten el ecosistema. Del mismo modo el requerimiento de que estas alternativas puedan ser adaptadas a las políticas sociales y económicas que la ciudadanía exige, provoca que se considere más esta herramienta, tomando en cuenta todos los puntos de los diferentes implicados y llevándola a cabo bajo las normas de seguridad y salud propuestas con anterioridad y dándole el uso adecuado y beneficioso para la comunidad
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