Margarita y Felici
María Alejandra
Pinzón
2B
Había una vez una mamá que vivía en una finca con su hijo y dos mascotas, una coneja y una gata, pero ellas se la pasaban peleando por que se tenían celos y pensaban que a una de ellas la amaban más que a la otra.
Un día la coneja y la gata salieron a pasear al bosque, pero las dos quedaron atrapadas en una trampa lloraron mucho porque extrañaban a la mamá y al hijo, luego de dos días la mamá y el hijo por fin encontraron a sus mascotas, sintieron alivio ya que estaban muy preocupados por ellas.
Al llegar a la casa la coneja y la gata se dieron cuenta que no debían pelear porque las querían por igual.
Mariana
Tarazona Montes
2C
Mi regreso al colegio
Uno de los días más emocionantes para mí, fue cuando mis papás me dijeron que iba a volver al colegio, después de un año y medio.
El día anterior de volver, estaba pensando en las miles de cosas que iba a hacer cuando estuviera de nuevo en mi colegio. El lunes que regrese en la ruta, vi a Daniel, un amigo que hace tiempo no veía y me emocione mucho. Hablamos de todo lo que habíamos hecho en la casa.
Cuando llegué al colegio, me encontré con mi profe Martha y nos puso a hacer una actividad muy chévere de integración en donde jugué con todos mis compañeros.
De verdad los extrañaba mucho. Al medio día me recogió la ruta y llegue a mi casa muy emocionado a contarle a mis papás todo lo que habíamos hecho.
Juan Martín
Forero Palomino
2C
NARRATIVO
8
Un día estaba la tortuga Margarita muy triste porque ninguna de sus amigas la respetaba, estando en la selva apareció una mariposa, Margarita le preguntó:
¿Cómo te llamas? y ella le contestó Felici. Se dieron cuenta que tenían muchos gustos en común como las flores, los árboles y el mundo tan hermoso que era.
Felici le dijo a Margarita que todos somos iguales no importa si eres frágil como una mariposa o fuerte como un caparazón de una tortuga lo que importa es la amistad y respetar a los demás, entre las dos fueron a la selva a decirles a los animales que se respeten entre todos. Vivieron felices para siempre