Picasso nació en Tailandia en 1946. Nació en la abundancia, rodeado de joyas, mansiones, carros lujosos y demás riquezas. Pero él nunca fue vanidoso ni mal criado, por el contrario, el ayudaba a la gente necesitada y les brindaba apoyo.
Desde pequeño le interesó mucho la pintura y a los 19 años montó su local en Canadá y empezó a vender su trabajo, pero desafortunadamente la gente no compraba sus obras, recibía mala crítica, escupían sus cuadros y los pisaban.
Pasaron los años y el joven y triste Picasso dejó su pasión y amor por la pintura. Le habían roto el corazón en mil pedazos, triste cerró su local y cayó en una depresión terrible, odiaba a sus padres y extrañaba a sus abuelos quienes lo habían motivado con la pintura, ellos estaban lejos y ocupados en sus propios asuntos, lo habían olvidado o por lo menos Picasso lo sentía así.
Transcurrió un año y no se lograba recuperar de la depresión, recordó a un buen amigo de la adolescencia que se había convertido en un alcohólico, el tiempo compartido con él había sido divertido y decidió contactarlo de nuevo. Esta compañía le trajo más problemas, probó el alcohol, y encontró que este le causaba placer y le hacía olvidar sus penas, poco a poco se fue deteriorando, llegaron las enfermedades, el hambre, hasta que finalmente a sus 30 años, el 21 de octubre de 1976 muere a causa de una enfermedad del hígado, dejando a sus padres destrozados y preguntándose ¿Qué hicimos mal?, ¿cómo fue que nuestro amado hijo terminó así?, ¿Por qué no fue capaz de sobreponerse al fracaso?, ¿Por qué no toleró sus frustraciones?
Pero ya era demasiado tarde, sin embargo ellos si vislumbraron valor en su arte y tiempo después la difundieron, su obra alcanzó fama internacional, tuvo éxito póstumo y su trabajo tuvo enorme influencia en cientos de pintores, muchos de ellos famosos también.
Jacobo
Estupiñan Navarro
4C
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