UN CAPITAN DE 15 AÑOS Un capitán de15 años | Seite 88

Un Capitán de Quince Años www.infotematica.com.ar XXIII KAZONNDE El 26 de mayo la caravana llegó a Kazonndé, y a pesar de que la mitad de los cautivos había caído en la larga caminata, el negocio todavía era bueno para los tratantes. Los prisioneros, que constituían un total de doscientas cincuenta cabezas, iban a ser encerrados en unos barracones donde esperaban otros mil quinientos esclavos, quienes al día siguiente serían expuestos en el gran mercado de la plaza. Les fueron quitadas las pesadas horcas, pero no así las cadenas. A pesar de todo, aquello representaba un gran alivio para aquellos desgraciados. Tom y su hijo Bat pudieron abrazarse y todos se estrecharon las manos. La robusta complexión de Acteón, Bat y Austin les había permitido resistir las fatigas, pero el viejo Tom se hallaba falto de fuerzas, tanto que si la caminata hubiese durado unos días más, a buen seguro que su cadáver hubiera sido abandonado en el camino. Dick Sand se hallaba por fin en Kazonndé, a donde estaba convencido había sido llevada la señora Weldon y los suyos. El permanecía en la plaza bajo la vigilancia especial de un havildar y, desde allí, igual que había hecho al cruzar las diversas calles de la ciudad, trataba de descubrir la presencia de la madre de Jack. Pero la señora Weldon no estaba allí. De pronto, un formidable concierto de charangas y gritos estalló. Dick prestó atención, ya que todo nuevo incidente podía suministrarle datos acerca de aquéllos a quienes buscaba. En el espacio resonaba un solo nombre: - ¡Alvez! ¡Alvez! El hombre de quien dependía la suerte de tantos desgraciados, iba a aparecer al fin. Dick Sand estaba de pie pensando que era posible que los agentes del negrero, Harris y Negoro, fuesen con él. Por la calle principal avanzaba una kitanda, una especie de hamaca recubierta con una desteñida y remendada cortina. Un viejo negro descendió de ella. Era el tratante José Antonio Alvez. Acompañando a Alvez iba su amigo Coimbra, su brazo derecho y organizador de 88