UN CAPITAN DE 15 AÑOS Un capitán de15 años | Page 48

Un Capitán de Quince Años www.infotematica.com.ar XIII ENCUENTRO CON UN COMPATRIOTA Cuando al día siguiente, 7 de abril, el mar brillaba bajo los primeros reflejos del día, Austin, que estaba de guardia, dio la señal de alerta al comprobar que Dingo se mostraba inquieto y ladraba en dirección al riachuelo. -Alguien anda por ahí -advirtió Dick-, pero no creo que sea Negoro, puesto que de ser así, el perro ladraría furioso. Preparen las armas y vengan conmigo. La actitud de Dingo revelaba, sin lugar a dudas, que había visto algo u olido algún indígena. De pronto, y sin preocuparse de hacer frente a la cólera del perro, apareció en un recodo del acantilado un hombre que, al ver al grupo, dio muestra de viva sorpresa. -Por fin podremos saber dónde estamos -comentó Dick, echándose el fusil al hombro y avanzando hacia el desconocido. El recién llegado parecía no estar muy tranquilo ante la presencia de aquellos cuatro hombres armados. Llevó con rapidez sus manos al fusil que llevaba terciado y lo apoyó en el hombro. Era un hombre de mirada penetrante, de tez curtida. Aparentaba unos cuarenta años y se le veía vigoroso. Un ancho sombrero cubría su cabeza y una especie de blusa de piel curtida le servía de chaqueta. Sus pies los llevaba calzados con botas de cuero que le llegaban hasta cerca de la rodilla. Por el color rojizo de su pelo y su actitud altiva parecía que aquel hombre debía de ser anglosajón. El grumete hizo un gesto de saludo que debió de ser bien interpretado por el hombre, ya que, cambiando su actitud y adelantándose hacia el grupo, estrechó la mano de Dick. En cuanto a los negros les hizo sólo un ligero movimiento de cabeza. - ¿Ingleses? -preguntó. -Americanos del norte -respondió Dick. Estas palabras parecieron ser del agrado de aquel hombre, que apretó con más vigor la mano del muchacho. La señora Weldon se unió al grupo. -Somos náufragos -explicó la dama- que ayer encallamos en estos arrecifes. El desconocido esbozó en su rostro un gesto de lástima. -No queda nada del barco -agregó Dick al ver que el desconocido dirigía su mirada hacia la costa-. Durante la noche la resaca ha acabado con él. 48