calles, un callejón, un lavadero, tres o
cuatro tiendas, un puente bajo el que
pasa el Criarde, la escuela, el café de la
Clique, el ayuntamiento y la plaza. Pero,
sobre todo, sus campos, sus praderas
salpicadas de rebaños, sus lejanas
granjas, como la Chevanelle, donde vive
Grisón.
Más lejos, el misterioso bosque de
Epnoi, zona prohibida, cuyo acceso está
vigilado por un largo cordón de
gendarmes.