Turismo Humano 13. Territorio Iberkeltia 2.0 Paisajes de la Celtiberia | Page 29
Noreste de Soria
Numancia © Proynerso
Recreación de usos y tradiciones celtíberas © Asociación Tierra Quemada
Yacimiento de Numancia
N
umancia ocupa el extenso y elevado cerro de La Muela de Garray,
desde el que se domina una amplia
llanura, limitada por las altas elevaciones del Sistema Ibérico. La fama de
la ciudad va mucho más allá de ser el
yacimiento arqueológico que ha aportado una mayor información sobre el
mundo celtibérico. Numancia mantuvo
una dura resistencia, de veinte años
contra los romanos (153-133 a.C.),
que finalizó con el cerco de Escipión.
Después de once meses de asedió la
ciudad cayó por inanición y la mayoría
de ciudadanos optaron por el suicidio,
siendo vendidos los supervivientes
como esclavos. De esta manera
Numancia se convirtió en un referente
universal de resistencia y lucha de un
pueblo por su libertad y los escritores
romanos la convirtieron para la eternidad en la ‘ciudad heroica’.
En la actualidad, la ciudad está perfec-
tamente acondicionada y señalizada
para su visita.
El itinerario propuesto discurre por
todos los puntos de interés del trazado
de dos ciudades: una más antigua de
época celtibérica y, sobre ella, otra
romana, acomodada a la estructura de
la anterior.
Las murallas y la puerta norte, las
termas, las casa de las columnas, las
construcciones hidraulicas, las casas
celtibéricas y los molinos son algunos
de los hallazgos más relevantes de las
continuas excavaciones realizadas en
la zona.
El yacimiento está abierto de octubre a
marzo de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a
18:00; de abril a septiembre de 10:00
a 14:00 y de 16:00 a 20:00. Domingos y festivos de 10:00 a 14:00 y los
lunes cerrado. Es posible contratar
visitas guiadas y servicio de audioguía.
El aula arqueológica de Numancia
se encuentra situada en las antiguas
escuelas y diseñada para motivar a los
pequeños y no tan pequeños a conocer Numancia.
El cerco de Escipión
Especialmente interesante es el
trazado que permite reconstruir con
exactitud como fue el cerco romano de
Escipión.
Después de veinte años de guerras
contra Numancia (desde el 153 a.C.),
el Senado decidió encargarle la misión
de arrasar la ciudad a su general más
famoso, Publio Cornelio Escipión Emiliano, quien había destruido la ciudad
de Cartago.
En octubre del año 134 a.C. el temido
general llegó a la zona tras asolar los
campos del Duero