Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 214
—¿Qué pasa? —preguntó Elliott con tranquilidad mientras le daba más cosas a
Drake.
—Eran tres, el que falta se metió en una trampa de azúcar —respondió lanzando
una mirada a los muchachos mientras cogía un puñado de cilindros que le pasaba
Elliott, que tenían unos quince centímetros de largo. Se abrió la chaqueta y los fue
colocando uno a uno por la parte de dentro. Después enganchó al cinturón una
especie de cartuchera que contenía otros cilindros iguales pero más pequeños, cada
uno del grosor de un lápiz, y la aseguró al muslo mediante una cuerda corta.
—¿Qué es eso? —preguntó Will.
—Precauciones —respondió Drake distraído—. Iremos directos a través de la
llanura. No tenemos tiempo para andarnos con sutilezas.
Se abotonó la chaqueta y volvió a ponerse en el ojo el extraño artilugio.
—¿Lista? —le preguntó a Elliott.
—Lista —confirmó ella.