Travesia 2024 | Page 23

Ñandejara Jesucristo , lo que les espera . Quien ataca a nuestro Señor , puede esperar la hoguera . Mientras los cañones ensordecian mis oídos , escuché una voz de grito afuera . Dos soldados traían a mi teniente , mi papá , con una pierna llena de esquirlas de plomo y la sangre corría como si todas las arterias estuvieran abiertas . Entre los tres lo metimos dentro , él desmayado y con el pálido rostro de una persona cuya vida se le escapaba de las manos . Entonces recordé el cuartillo . Lo llevé directo por si los aliados nos siguieran . Corrí el baúl del abuelo y abrí la puerta de madera vieja . Al abrirlo y al bajar las escaleras , se hallaba un cuarto grande , kerosene y un lampiu que era de mi abuela , junto con algunos escasos medicamentos . Montamos una camilla y el soldado curó la herida . Uno volvió a la batalla , el otro a escondidas trajo agua y con un trapo le pasaba por la frente y le mojaba la lengua . Papá estaba mal , había perdido mucha sangre , lo único que quedaba era esperar . En varias ocasiones escuchamos pasos arriba , nos carcomía la incertidumbre y el miedo de lo desconocido . Sin embargo , el cuartillo del abuelo permanecía desapercibido , así como los que en él nos escondíamos . A los diez días papá ya estaba mucho mejor , sin embargo la comida ya escaseaba y yo estaba listo para salir del cuartillo e ir a buscar algo para mi teniente . Apenas se puso en pie y me dijo – Hijo , vos quedate acá , no te preocupes por mí , yo voy a las cordilleras a luchar porque lo único que quiero es dejarte a vos y a tus hijos un Paraguay entero . Al salir leí una frase en su uniforme " Vencer o morir " Entonces comprendí el coraje de mi Teniente Jacinto Ayala que por su familia y su Patria , abandonó el cuartillo y volvió al campo de batalla .
Travesía • revista estudiantil 23