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34 E l simbolismo del tinkuy en la cerámica X auxa En cambio las formas de las cabezas y los cuellos junto con los cuer- pos representan al animal con abundante y larga lana que sería la alpaca. Estas características nos hace pensar que estaríamos ante la representación de un “huarizo” (cruce de llama macho y alpaca hembra) o del “misti” (alpaca macho con una llama hembra) animales que estarían relacionados con fines ceremoniales (Miasta 1982: 22). Sin embargo nosotros percibimos que son figuras huacaya y suri, variedades de alpacas, que surgieron de los lagos o puquiales pacarinas junto con los primeros hombres representados en los fetiches. La Huacaya se distingue por el abundante vellón por grumos o en- sortijados, en cambio, el suri posee pelos lacios. Estas figurinas tienen una connotación ceremonial en las actividades domésticas y ganaderas de los pobladores andinos contemporáneos. Las denominaciones que tienen éstas y la actividad ceremonial varían, por ejemplo: el Illa es el amuleto protector del hogar, para el caso específico de San Juan Pata ambas representaciones son las Illas protectoras del ganado 3 y del culto a la fertilidad de los hombres y de la Pachamama. Las figuras y los dibujos de camélidos aun cuando razonablemente podemos observar que ellos aparecieron más tempranamente. Hasta donde hemos inferido el pastoralismo como uno de los soportes de la economía Xauxa, es tal como propone Browman (1970). En las colecciones de camé- lidos (llamas y alpacas), los ceramistas representaron las ubres o tetas de ca- mélidos hembras en estado de preñez, y aún más, encontramos una figurina en pleno acto de parición. En esta observamos cómo va saliendo la cabeza del crío dando inicio al proceso de la “parición” o nacimiento. Predominan alpacas hembras, los machos son más escasos. Las hembras aparte de sus genitales tienen una perforación en cada oreja que sirve para ser señaladas con “aretes” de cintas de color; y que servían para diferenciarlas de hatos de camélidos, pertenecientes a otras familias o grupos. Las cintas de colores fue- ron empleadas desde entonces no sólo en los camélidos sino también adorna- ban los árboles y se relacionan con la ceremonia en honor a la fertilidad. En la actualidad las cintas han sido reemplazadas por las serpentinas. Así, hombres, mujeres, camélidos y animales machos y hembras van formando encuentros o tinkuy con fines de fertilidad y perpetuación de la especie. 3 En la provincia de Junín se realizan ofrendas al Tayta Mayu donde los pobladores llevan piedras pequeñas en forma de camélidos y lo dejan al pie del cerro del mismo nombre, estos pagos se realizan en el mes de Julio en honor a las fiestas de Santiago Apóstol. En otros lugares a estos amuletos se les llama “Illas”.