TINKUY 01 | Page 159

Traía una vieja morada, en las avenidas lo esparcía a ciegas, el tumulto pesado arrancaba los colores, la voz quiso pedirles a ciegas lo que ellos conseguían a montones. Es de prisa y las balanzas pisan los pasos transcurridos en una distancia de inocencia, la tragedia surge desde la tierra, hasta en ellas mismas crecen. Tan solo ventilar quiero los sueños zanjados, tan solo quiero retomar los hilos de mi cometa, tan solo volver a escuchar las cintas sopladas por estos vientos. Ven a la cueva, ven a la inocencia de lo humano, a los saltos confiados, no seas héroe para ellos, arráncate las filudas palabras que no te dejan volar, la carretera veloz choca, recoge una vez el guano, una vez más a las alturas de los peñascos. De kalluhayso están hechos tus huesos, bien trenzados para que no cabecees, una lanita para que llegues justo al sol. 159