TINKUY 01 | Seite 105

Murales con identidad andina Cesar Angulo emos recorrido muchos caminos, algunos con invaluables leccio- nes, otros que solo nos desviaron a alguno mejor; pero todo el tiempo, mientras hilvanamos pasos, nos hemos dado de cara con algún muro que hemos sabido sortear. De paredes frías, sin vida, de concreto y ladrillo, de espejos limitantes, seguimos confiando en nuestro instinto. El muralismo nos ha sabido guiar mejor que nada por todas y cada pincelada, una razón más para continuar. Al lector y el mundo, y a quienes no alcancen estas líneas, invito a ser p arte de este momento que evoca en su esencia el sentir y vivir de un pueblo que reclama a su gente no lo guarde solo en recuerdos o bailes de temporadas, sino también como parte de sus días. Les invito a no solo recordar estos 26 murales, sino también a sentir- se parte de ellos, pues detrás de la sangre de los brazos que los realizaron y colorearon vive siempre el espectador wanka y sean sus ojos los que hablen mejor que nadie. Nuestros padres y sus raíces reclaman un pueblo bravío e indomable. Los hijos somos herederos de tan noble arte y en nuestras manos pesa la res- ponsabilidad de difundirlo y preservarlo. He allí la justificación de En Blanco; escogemos caminos que nos lle- van por el mejor de los senderos para vivir y expresar mejor nuestra verdad: el arte como medio de supervivencia y extensión de nuestras existencias. Nuestro quehacer nos ha llevado a tumbar y edificar muros y pilares de una nueva generación de artistas, que no mucha difusión han tenido, pero que siguen vigentes y dejan profundas huellas. En un muro más, y otros, so- mos testigos de un mañana en la que se avecina nuevos retos; a ellos, como siempre, acudiremos. H 105