Cuando es el propio programa el que realiza estas acciones, las ventanas de diálogo variarán ligeramente. En otros casos, sobre
todo al desinstalar, puede que sea Windows el que se encargue del proceso.
Windows trae una serie de componentes opcionales preinstalados, que podemos activar o desactivar según si nos resultan o no
de utilidad.
Desde la sección Programas y características, como siempre, podemos acceder a la opción Activar o desactivar las características de
Windows.
Las características aparecen como carpetas con una casilla de verificación, y algunas con subcarpetas. Para activarlas o
desactivarlas, debemos marcar o desmarcar la casilla. Al marcar una opción con subopciones, se marcarán todas estas.
Si queremos desmarcar una subcarpeta, pulsaremos el pequeño icono para desplegar el contenido de la carpeta contenedora e
ir seleccionando.
No es aconsejable desactivar características que desconocemos para qué sirven. Por ejemplo, si desactivamos el Visor de XPS n o
podríamos ver los archivos que se impriman a través de la impresora virtual de Windows. Por ello, es aconsejable leer bien la
descripción que muestran al pasar el ratón por encima y, ante la duda, dejarlo como está.
Windows 7, en su instalación predeterminada, no incluye apenas características adicionales, por lo que te aconsejamos que
quites únicamente las características que tú mismo hayas activado.
Como siempre, cuando hayamos activado y desactivado los programas, pulsaremos Aceptar para confirmar o Cancelar para no
aplicar los cambios.
Las características que desmarquemos no se borran definitivamente del sistema. Podemos volver a activarlas sin tener que
descargarlas o introducir el CD de Windows.