49 | THINK NOW
provoca una transformación silenciosa de la ciudad. Locales comerciales, bodegas antiguas e incluso espacios de servicios están siendo reconvertidos en centros logísticos para última milla. Esto ha empujado a las empresas a invertir más en infraestructura logística y en soluciones de última milla, que es, básicamente, el tramo final del envío que va desde el centro de distribución hasta la puerta del cliente. Pero hay un problema con este tipo de estrategias, ya que estar cerca del consumidor cuesta. En los últimos años, las rentas logísticas en la CDMX prácticamente se han duplicado, superando los 10 dólares por metro cuadrado, lo que ha obligando a las empresas a tomar decisiones más estratégicas. Por eso han surgido alternativas como:- Entregas programadas- Puntos de recolección El ecommerce en CDMX Todo este cambio en la logística urbana no se queda solo en el mapa de la ciudad, también obliga a las empresas a replantear cómo operan desde adentro. Porque sí, acercarse al consumidor suena bien … pero ejecutarlo implica tomar decisiones bastante finas como dónde ubicar inventario, cuántos puntos de distribución abrir o cómo diseñar rutas que realmente funcionen en una ciudad como la de nuestro país. No es solo mover paquetes, es decidir cómo hacerlo sin que los costos se disparen ni los tiempos se vuelvan insostenibles, es decir, encontrar ese equilibrio incómodo entre velocidad, eficiencia y rentabilidad. El ecommerce en la CDMX está lejos de frenarse, de hecho, todo apunta a que seguirá creciendo, especialmente con eventos de alto consumo como el Mundial 2026, que podría incrementar aún más la presión sobre la logística.