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gina oficial, los elementos mostrados se alinean con una visión que es tan experimental como tradicional. Lo que explica que su versión de las bermudas blancas se inclinara hacia un corte clásico. De algodón y con ruedo doblado, fueron acompañadas de una camisa sin botones y cuello tipo Mao, así como zapatos en color café.
BERMUDAS BLANCAS CON CAMISETA Y ZAPATOS DE TACÓN BAJO La propuesta de tintes retro llegó de Filippa K, firma de origen escandinavo que desde 1993 se ha centrado en la confección de ropa con aire minimalista, energía que incluso años después sigue muy presente. Para ejemplificarlo, el look número 29 mostró un par de bermudas en color blanco en un fit un tanto más ajustado, camiseta también en blanco y zapatos camel de tacón bajo.
BERMUDAS BLANCAS CON CROP TOP Y ZAPATOS PUMPS El regreso de los pantalones skinny a las pasarelas demuestra que aunque los diseños baggy y oversize siguen siendo los favoritos, todavía existe un espacio para fits más ceñidos. Contessa Mills fue otra de las casas que optó por esta versión de las bermudas blancas. Dichos pantalones cortos fueron complementados con un crop top a juego.
BERMUDAS BLANCAS CON BLUSA DE FLORES Y BOTAS DE CAÑA ALTA Dicen que los opuestos se atraen, una ley que también se aplica en el mundo de la moda a través de piezas que pareciera, no pertenecen juntas, pero se complementan de maravilla. Tal como sucede con los vestidos veraniegos y las botas combat, este fenómeno de tomar dos estéticas y fusionarlas fue la estrategia de Marco Rambaldi, quien se decidió por un par de botas de caña alta muy puntiagudas para elevar a las bermudas blancas.
BERMUDAS BLANCAS CON GABARDINA Y SANDALIAS PLANAS Para la maison italiana, Miu Miu, no solo es importante el discurso estético de sus confecciones, sino el mensaje que estas transmiten. De esta manera, para representar la juventud y las prendas que la caracterizan. Por lo que no fue extraño que las bermudas blancas fueran uno de los elementos elegidos para explorar desde un enfoque diferente, al ser llevados con una sudadera roja, gabardina y sandalias planas en azul y café. Vista como una sobrecarga visual ― y una alternativa apta para los más eclécticos ―, dejó en claro la crítica de Miuccia Prada hacia la sociedad actual y la sobre estimulación de la misma, simultáneamente, ofreció una propuesta fresca que valdría la pena explorar durante los próximos meses.