Think Now Agosto 2020 | Page 33

generalmente se le dice es amargada, vive triste, está sola, es una persona no realizada, lo cual genera motivo de pena o burla. Otro estigma muy común es la presencia de los gatos como sinónimo de soledad. Tanto ha sonado ese estigma que la encarnación más pura del término “la loca de los gatos” es precisamente el personaje de Eleanor Abernathy en Los Simpsons. El asociar a la mujer con la locura y los gatos, no es para nada agradable. Y no, esto no tiene nada que ver con los gatitos. Este en sí, tiene un significado hasta machista y grosera. Desde mucho tiempo atrás a la mujer se le ha relacionado con estos adorables animalitos, y la explicación más perfecta para esto lo da la psicoterapeuta feminista Beatriz Cerezo para el portal Código Nuevo. Cuando una mujer permanece soltera, contradice el precepto que se tiene históricamente. De una mujer que vive y trabaja por los demás, que pone en el centro de sus vidas a su esposo e hijos para ayudarlos a desarrollarse. “Si 'fallamos' en este rol, tiene que ser por alguna especie de 'locura': los demás piensan que debes estar muy mal para que no puedas cumplir con esa función o que nadie te elija para cumplir ese objetivo", señala. "Y si una mujer decide la soltería, tener un proyecto profesional o cuidarse a sí misma o a otras cosas, también la relacionan con algún tipo de locura", añade. Por lo que si, decides cuidar de los gatos estando soltera, definitivamente te caerá la etiqueta de “loca”. Los gatos son elegantes, misteriosos, desconfiados, ariscos, limpios y solitarios, todo lo contrario a los atributos que se relacionan con sus dueñas porque históricamente, los hombres, a las mujeres que no entienden, las han catalogado como "locas". Son los gatos los primeros animales de la historia domesticados para quedarse en casa con las mujeres, aunque nunca han perdido su independencia, mientras los hombres salían a cazar junto a sus mejores amigos, los perros. A todo esto hay que aclarar que, muchas de las mujeres que están solteras lo hacen de forma voluntaria. Ellas deciden vivir solas y disfrutar esa etapa de sus vidas, enfocando sus esfuerzos al trabajo, a encontrar la autorrealización profesional y gozan cada paso o logro obtenido. El estar sin pareja cambia de significado para ellas: es el disfrutar la vida a cada instante. El disfrutarse a sí mismas. Basta ya de medir la vida o decisiones mediante números. Como hay mujeres que se casan a los 23, otras pueden casarse a los 40, 60 o hasta los 70 años. O incluso, hay quienes no quieren casarse ni tener hijos y, ¿sabes? ¡Así son muy felices! Dejemos de estigmatizar a las mujeres que deciden vivir su vida de modo diferente. Ninguna mujer está incompleta por el simple hecho de estar sin un hombre a su lado. Desprendámonos poco a poco de las creencias conservadoras que dictan lo que debe y no hacer una mujer. No nos quiten el derecho de ser libres y disfrutar la vida como mejor nos plazca. Pero sobre todo, no pretendan criticar el hecho de querer ser feliz. 32