Test Jun. 2012 | Page 74

18 Ya somos todo aquello contra lo que luchamos a los veinte años. JOSÉ EMILIO PACHECO Según Eduardo Vargas, el izquierdismo ya no es, como opinaban los clásicos, la enfermedad infantil del comunismo, sino la enfermedad, punto. Ya no estoy para esos trotes, le dijo a Javier, ni mucho menos para esos galopes, hace ya años que prefiero ir al paso. Se le había aparecido una mañana de sábado lluvioso en el videoclub y se habían abrazado discretamente, sin grandes aspavientos. Gracias sobre todo a una antigua corriente de mutua simpatía, pero poco más que eso. ?Así que diputado Vargas ?dijo con amistosa sorna Javier. ?Y para peor del Partido Colorado ?concluyó el novel representante del pueblo, parodiando el tono zumbón del regresado?. ¿Sabés qué me pasó? Hace unos cinco años, quizá seis, no recuerdo bien, me fui por toda una semana otoñal a Las Flores, o sea, al confortable rancho de un amigo, neoliberal pero macanudo, quien advirtió sagazmente que mi desconcierto necesitaba con urgencia una cura de reposo y reflexión. Y allí, solo como Robinson pero sin Viernes, desprovisto de mujer, hijos, suegra, sobrinos, acreedores, etcétera, fumando una refinada pipa holandesa frente a la estufa de leña crepitante, pude al fin reflexionar. ¿Y qué? Repasé concienzudamente mi adolescencia gaznápira, mi primera juventud en la FEUU, mis asambleas hasta la madrugada, mi militancia marginalmente subversiva, mis onerosas clandestinidades, mis fanfarronadas de un James Bond pero 003, mi pánico viral y contagioso ante la vista de un milico cualquiera, mi 81 Pocket Andamios.p65 81 31/5/00, 13:55