Test Drive | Page 660

Conclusiones • • • • • • • El principal problema que existe en los proyectos de tratamiento de aguas residuales es que son evaluados y analizados exclusivamente por criterios técnicos y criterios financieros/económicos no tomándose en cuenta las demás variables que constituyen el desarrollo sustentable. Muchas evaluaciones son manejadas desde el punto de vista cualitativo, cuando realmente esa valoración debe llevar también un estudio cuantitativo que permita medir y definir con exactitud las variables, dando por ende un acercamiento mayor al problema y resolverlo de mejor forma. El criterio a ser evaluado desde el punto de vista ambiental para el análisis de sostenibilidad será la puntuación ambiental que genera la metodología RIAM, ya que ésta establece cuál impacto es más perjudicial al ambiente. El análisis financiero, determina con certeza los costos que generaría el proyecto, por lo tanto, este análisis permite al proyectista tomar la decisión de si está en la capacidad o no de realizar la inversión requerida, el criterio que debe usarse desde este punto de vista es el costo anual equivalente. El análisis económico incluye el estudio tanto de los costos como de los beneficios ambientales que conlleva el proyecto, es decir, toma en cuenta el bienestar que obtendrá la sociedad dada la realización del proyecto. Esto ofrece una perspectiva más amplia a la hora de tomar una decisión de inversión, el criterio a usarse para la sostenibilidad es la comparación entre los costos y los beneficios. El análisis social distingue los sectores de la población que se verán beneficiados por la implantación del proyecto, por tanto, el proyectista debe seleccionar las opciones que sean más equitativas asegurando así un mayor bienestar para toda la comunidad. En el caso de estudio utilizado, se ejemplificaron cada uno de los pasos para llegar a deducir cuál alternativa es más sostenible, determinándose: que desde el punto de vista ambiental y económico, la mejor opción es la que conlleva la implementación de la planta con tratamiento primario, secundario y desinfección; ya que es la que genera menor impacto ambiental negativo y un mayor beneficio. Por su parte, desde el punto de vista económico la mejor alternativa es la planta que conlleva a un tratamiento primario puesto que es la que requiere una menor inversión, y finalmente desde el punto de vista social son iguales las tres opciones puesto que su equidad es la misma para las tres.