“hubo una vez un diluvio, que mató a todos los hombres y animales. Un día, una pareja de ángeles llamados
Arco y Arca cayó de arriba porque allí hubo una gran pelea. Ellos eran hermano y hermana, y muy hermosos.
Cayeron en la laguna de Santo Domingo, de donde salieron luego con un cántaro de agua. Se pusieron
entonces a caminar por todos los cerros y se paraban de vez en cuando para echar un poquito de agua. Ahí
donde caía el agua ahí se formaba una laguna. Pero cuando llegaron ellos a Lagunillas se quebró el cántaro y
se formó la última que es la de Urao.
Arco y Arca quedaron desde entonces viviendo en esa laguna de Urao en Lagunillas, y salieron de ahí un día
para crear de nuevo a los hombres.”
¡GRACIAS!
Dioses en Exilio. Jacqueline Clarac, 1981.