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Introducción a la arquitectura. Conceptos fundamentales
desde los barcos que llegaban a puerto constituían un perfil determinante como lo es aún en
muchas ciudades (Río de Janeiro, Estambul). En
ciudades antiguas el asentamiento en un punto
elevado por motivos de defensa forma una integración entre construcciones y montañas. En
otros casos de ciudades situadas en cruces de
caminos que circulaban por la cresta se creó un
entramado de formas curvadas.
Dentro de las formas orgánicas debemos
considerar aquellas surgidas del planeamiento
pintoresco. En el siglo XVIII se dan ciertos ejemplos de integración ciudad-paisaje, como Bath,
y de formas sinuosas en el interior de ciudades
existentes como el ejemplo de Regents Street en
Londres, que demuestran el interés por evitar trazados geométricos e integrar formas naturales.
Este pintoresquismo urbano será uno de
los embriones del paradigma de la ciudad-jardín.
Efectivamente, el rechazo hacia la excesiva aglomeración producida por el crecimiento demográfico relacionado con la Revolución Industrial
llevó a proponer una alternativa urbana denominada ciudad-jardín, intento de unir las ventajas
de la vida en el campo con las ventajas de la vida
en la ciudad. Ello fue origen de gran cantidad
de desarrollos residenciales dispersos, no tanto
urbanizaciones de segunda residencia tal como
las entendemos en nuestro país, sino áreas residenciales de muy baja densidad, grandes extensiones en contacto con la vegetación que evitaban la vida en manzanas o bloques de viviendas
sobrepuestas en pisos.
Otras formas que podríamos situar dentro
de las orgánicas son las que se originan con las
áreas metropolitanas y las grandes conurbaciones. Siempre han existido ejemplos en la historia de unión de varios núcleos para formar una
ciudad: Atenas, Roma, Siena, Venecia. La fuerza,
en la suma de varios núcleos, queda potenciada.
En los tiempos modernos, con las facilidades del transporte colectivo y del automóvil particular, surgen en el mundo anglosajón, y especialmente en Norteamérica grandes ciudades dispersas sobre el territorio. La residencia puede
estar situada más hacia la periferia y las áreas
centrales pierden población para dedicarse a oficinas y servicios. Algunos dudan de que pueda
denominarse ciudad a este tipo de asentamientos
porque no presentan el mismo tipo de aglomeración densa, característica primordial de las ciudades convencionales. Pero hay que reconocer
que son conurbaciones en expansión. La visión
urbana se extiende desde los centros hacia la
periferia, abarcando porciones territoriales más
extensas. Si consideramos para esta lección el
ejemplo de Barcelona vemos que cada vez más
se tiende a una visión no circunscrita al término
histórico de la ciudad para interesarse en las relaciones con núcleos de población a su alrededor
cada vez más integrados entre ellos, formando un
verdadero hecho metropolitano que abarca una
amplia zona del territorio de Catalunya.
Las formas reticulares. En diferentes
contextos históricos y culturales (China, el imperio romano, las ciudades coloniales, los ensanches, la ciudad americana) la forma más usada
ha sido la de la retícula cuadricular, llamada también “damero” o tablero de ajedrez, con múltiples variaciones hacia formas más rectangulares.
¿Cuáles han sido las razones de su uso en tan
diversos contextos? El orden y la rutina a la vez.
Sin duda una geometría en malla reticular ofrece
un fácil planeamiento de nuevos asentamientos.
El territorio puede dividirse con claridad y las
© Los autores, 2001; © Edicions UPC, 2001.