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Anastasio Ovejero Bernal
Psicología Política: definición y ámbitos de investigación
Pero ¿qué es realmente la Psicología Política? A pesar de que, como
suele ocurrir en tantos otros casos, no resulta fácil definir intencionalmente
esta disciplina, algunos autores sí lo han intentado. Así, por no mencionar
sino sólo dos, para Deutsch (1983, pág. 240), «la Psicología Política tiene
por objeto el estudio de la interacción de los procesos políticos y psicológicos», mientras que para Iyengard (1993, pág. 3), «la Psicología Política es
un campo de investigación en la intersección de la Ciencia Política y la Psicología». En cuanto a los ámbitos de actuación y/o investigación, no resulta
fácil mencionarlos todos, máxime cuando la disciplina está en creciente
expansión, lo que viene agravado por el hecho de que «todo es política».
Sin embargo, podemos aclarar algo las cosas si tenemos en cuenta la distinción que hacía Martín Baró (1991) entre estas tres posibles formas de
entender el comportamiento político: a) El comportamiento político es
todo aquel que se realiza dentro del Estado, pudiendo ser sus protagonistas tanto los individuos como organizaciones de diferente tipo. Todas las
conductas, pues, serían políticas; b) podríamos también entender la conducta política como aquella en la que de alguna manera interviene el
poder. Según este enfoque, también serían políticos todos los comportamientos, dado que el poder es ubícuo (Ibáñez, 1982b) y dado que, como
dice el propio Martín Baró, todo comportamiento interpersonal o intergrupal supone algún grado de poder, por mínimo que sea; y c) por último,
según esta tercera forma de entender el comportamiento político, sería
política toda conducta que tuviese algún efecto significativo sobre el sistema social, bien para mantenerlo bien para cambiarlo. Pero esto tiene un
problema, como bien señala Sabucedo: no serían políticos los comportamientos que fracasaran en su intento de influir en el orden social. En consecuencia, también a mí, como a Sabucedo, me parece importante no tanto
influir en el sistema como actuar con la intención de influir en él.
Por tanto, como vemos, no resulta fácil definir qué es la Psicología
Política. Sí resulta más fácil y, a mi modo de ver, más interesante, analizar
qué hacen quienes se autodefinen como psicólogos políticos, cuáles son sus
líneas de investigación así como sus campos de actuación. Pues bien, de la
docena de manuales de Psicología Política publicados durante los últimos
veinte años podemos extraer estos temas: personalidad y política, socialización política, anomia y alienación, participación política, violencia y revolución, política internacional, psicohistoria y el holocausto, ambientes íntimos
y conducta política, significados del poder negro, ideología política, voto y
opinión pública, afecto y juicio político, etc. Y a todo ello habría que añadir que probablemente el futuro próximo contemple algunos cambios
importantes como consecuencia de las profundas transformaciones sociales
que se están produciendo en los últimos años, que están llevando a una
sociedad postindustrial y posmoderna, lo que parece estar produciendo
una fuerte crisis de la democracia (véase Beyme, 1994; Hollinger, 1994).