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326 Anastasio Ovejero Bernal Psicología Política: definición y ámbitos de investigación Pero ¿qué es realmente la Psicología Política? A pesar de que, como suele ocurrir en tantos otros casos, no resulta fácil definir intencionalmente esta disciplina, algunos autores sí lo han intentado. Así, por no mencionar sino sólo dos, para Deutsch (1983, pág. 240), «la Psicología Política tiene por objeto el estudio de la interacción de los procesos políticos y psicológicos», mientras que para Iyengard (1993, pág. 3), «la Psicología Política es un campo de investigación en la intersección de la Ciencia Política y la Psicología». En cuanto a los ámbitos de actuación y/o investigación, no resulta fácil mencionarlos todos, máxime cuando la disciplina está en creciente expansión, lo que viene agravado por el hecho de que «todo es política». Sin embargo, podemos aclarar algo las cosas si tenemos en cuenta la distinción que hacía Martín Baró (1991) entre estas tres posibles formas de entender el comportamiento político: a) El comportamiento político es todo aquel que se realiza dentro del Estado, pudiendo ser sus protagonistas tanto los individuos como organizaciones de diferente tipo. Todas las conductas, pues, serían políticas; b) podríamos también entender la conducta política como aquella en la que de alguna manera interviene el poder. Según este enfoque, también serían políticos todos los comportamientos, dado que el poder es ubícuo (Ibáñez, 1982b) y dado que, como dice el propio Martín Baró, todo comportamiento interpersonal o intergrupal supone algún grado de poder, por mínimo que sea; y c) por último, según esta tercera forma de entender el comportamiento político, sería política toda conducta que tuviese algún efecto significativo sobre el sistema social, bien para mantenerlo bien para cambiarlo. Pero esto tiene un problema, como bien señala Sabucedo: no serían políticos los comportamientos que fracasaran en su intento de influir en el orden social. En consecuencia, también a mí, como a Sabucedo, me parece importante no tanto influir en el sistema como actuar con la intención de influir en él. Por tanto, como vemos, no resulta fácil definir qué es la Psicología Política. Sí resulta más fácil y, a mi modo de ver, más interesante, analizar qué hacen quienes se autodefinen como psicólogos políticos, cuáles son sus líneas de investigación así como sus campos de actuación. Pues bien, de la docena de manuales de Psicología Política publicados durante los últimos veinte años podemos extraer estos temas: personalidad y política, socialización política, anomia y alienación, participación política, violencia y revolución, política internacional, psicohistoria y el holocausto, ambientes íntimos y conducta política, significados del poder negro, ideología política, voto y opinión pública, afecto y juicio político, etc. Y a todo ello habría que añadir que probablemente el futuro próximo contemple algunos cambios importantes como consecuencia de las profundas transformaciones sociales que se están produciendo en los últimos años, que están llevando a una sociedad postindustrial y posmoderna, lo que parece estar produciendo una fuerte crisis de la democracia (véase Beyme, 1994; Hollinger, 1994).