Otomana, y los demás, como tengo dicho, toman nombre y apellido ya de las
tachas del cuerno, y ya de las virtudes del ánimo. Y este Tiñoso bogó el remo,
siendo esclavo del Gran Señor, catorce años, y a mas de los treinta y cuatro de su
edad renegó, de despecho de que un turco, estando al remo, le dio un bofetón, y
por poderse vengar dejó su fe; y fue tanto su valor, que, sin subir por los torpes
medios y caminos que los más privados del Gran Turco suben, vino a ser rey de
Argel, y después, a ser general de la mar, que es el tercero cargo que hay en aquel
señorío. Era calabrés de nación, y moralmente fue hombre de bien, y trataba con
mucha humanidad a sus cautivos, que llego a tener tres mil, los cuales, después de
su muerte, se repartieron, como él lo dejó en su testamento, entre el Gran Señor
(que tambié