-Eso digo yo -dijo Sancho-: que no había para qué hacer cuenta de las palabras de
un loco; porque si la buena suerte no ayudara a vuestra merced, y encaminara el
guijarro a la cabeza como le encaminó al pecho, buenos quedáramos por haber
vuelto por aquella mi señora que Dios cohonda. Pues ¡montas que no se librara
Cardenio por loco!
-Contra cuerdos y contra locos está obligado cualquier caballero andante a volver
por la honra de las mujeres, cualesquiera que sean, cuanto más por las reinas de
tan alta guisa y pro como fue la reina Madásima, a quien yo tengo particular afición
por sus buenas partes; porque fuera de haber sido fermosa, además fue muy
prudente y muy sufrida en sus calamidades, que las tuvo muchas; y los consejos y
compañía del maestro Elisabat le fue y le fueron de mucho provecho y alivio para
poder llevar sus trabajos con prudencia y paciencia. Y de aquí tomó ocasión el
vulgo ignorante y mal intencionado de decir y pensar que ella era su manceb