Daniel Blinder
abierta, pacífica y no proliferante-, los conflictos con las grandes potencias, de
acuerdo a los postulados del Realismo Periférico, deberían mitigarse. No obstante,
los planes espaciales argentinos no estuvieron exentos de presiones
estadounidenses, como lo demuestran documentos dados a publicidad por Wikileaks,
y cuyo contenido remite a las preocupaciones de la diplomacia estadounidense por el
desarrollo tecnológico de la Argentina.
En un cable diplomático de la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires del
8 de septiembre de 2006, clasificado como “no clasificado y sólo para uso oficial”, se
hacía mención a la política espacial de la Argentina. En este documento, refiriéndose
al Embajador argentino Vicente Espeche Gil como director del área de América del
Norte en la Cancillería, al director para proyectos internacionales del Ministerio de
Economía, Gerardo Hita, y al director ejecutivo de la CONAE, Conrado Varotto, se
planteaba que los Estados Unidos no habían cambiado la política hacia la Argentina
en materia del espacio, debido a un voto no favorable de parte del país del norte en
materia satelital hacia el país sudamericano. A partir de lo anterior, “Varotto dijo [...]
que el voto de los Estados Unidos ‘me hará la vida difícil’” (Wikileaks, 08/09/2006).
Otro cable calificado como “sensible pero no clasificado”, y también producido por
la Embajada estadounidense en Buenos Aires, explicaba que el consejero de Ciencia
y Tecnología, George Atkinson, visitó la Argentina junto a una delegación con el
propósito de hacer una investigación acerca del nivel científico y tecnológico del país,
con un especial hincapié en las capacidades y prioridades argentinas en investigación
y educación, y con el objeto de generar una relación colaborativa en la materia entre
ambos Estados y las universidades, dentro del Global Science Partnership For The
21st Century (Wikileaks, 17/11/2006). Entre los varios puntos que toca el documento
sobre la política científica, el número 7 destaca que la delegación se encontró con
representantes de la firma de alta tecnología. Resalta que INVAP es una empresa
líder en investigación y desarrollo de producción energética, nuclear y espacial.
Destaca, asimismo, que INVAP ha construido un reactor de investigación para
Australia y que continúa trabajando en el satélite Aquarius/SAC-D, cuyo valor es de
270 millones de dólares, en conjunto con la NASA (Wikileaks, 17/11/2006).
Más adelante, el punto 7 del cable especifica que la directora de Seguridad
Internacional, Asuntos Nucleares y Espaciales del Ministerio de Relaciones
Exteriores, Elsa Kelly, junto al director de INVAP, Hector Otheguy, luego de explicar
juntos la posición de la Argentina en materia nuclear y espacial, dijeron que “la
administración Kirchner se destacaba por su dedicación a los proyectos de alta
tecnología. Kelly dijo que las décadas de 1980 y 1990 fueron una pesadilla para la
investigación y desarrollo en el país” (Wikileaks, 17/11/2006). En el punto 8, se
destaca que Otheguy expresó su fuerte interés en volver a la empresa que
representaba, un subcontratista de la NASA, y también manifestó conocer lo difícil de
los obstáculos legales y regulatorios. Destacó también que quiere transformar a
INVAP en un posible competidor y subcontratante de alto desarrollo tecnológico
espacial y nuclear de los Estados Unidos. En el punto 9, el cable específica que, a
pesar de las intenciones manifiestas de Kelly y Otheguy en el desarrollo endógeno de
lanzadores espaciales, la Argentina está comprometida completamente con la no
proliferación (Wikileaks, 17/11/2006). El punto 10 del cable diplomático habla de la
Revista CTS, nº 29, vol. 10, Mayo de 2015 (pág. 65-89)
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