-Pues ¿no? -respondió él-. Aquí esperaré intrépido y fuerte, si me viniese a embestir todo el
infierno.
-Pues si yo veo otro diablo y oigo otro cuerno como el pasado, así esperaré yo aquí como en
Flandes -dijo Sancho.
En esto, se cerró más la noche, y comenzaron a discurrir muchas luces por el bosque, bien así
como discurren por el cie