385 corno o trompa
instrumento orquestal en Alemania. El corno o trompa fue probablemente el primer instrumento de metal al que se adaptó el sistema de * válvulas o pistones( 1814). A diferencia de otros vientos de metal con válvulas, en el corno el ejecutante las controla con la mano izquierda.
El corno natural barroco, sin válvulas, fabricado con forma de aro o de círculo amplio, apareció en Francia en la segunda mitad del siglo XVII y probablemente fue usado por Lully en una comédie-ballet en Versalles en 1664. Originalmente era un cuerno de caza( fr.: cor de chasse, trompe de chasse; it.: corno da caccia), cuyo cuerpo describía una, dos o tres espirales, y contaba con una embocadura soldada al tubo; igual que la * trompeta natural, las notas que producía correspondían estrictamente a la * serie armónica de una sola nota o sonido fundamental, produciendo tonos consecutivos únicamente a partir del octavo armónico. Este tipo de instrumento se sostenía con una sola mano y con la campana volteada hacia arriba.
A comienzos del siglo XVIII comenzaron a fabricarse cornos en los que era posible cambiar la tonalidad del instrumento mediante un sistema de tubos de recambio individuales de diferentes longitudes( denominados crooks en inglés) que se acoplaban por el extremo de la boquilla; inicialmente, este sistema que modificaba la nota fundamental produciendo tonos más graves, consistía en dos“ tubos maestros”, cónicos y en espiral, en los que por un extremo se insertaba la boquilla y por el otro“ acopladores” cilíndricos para las llaves más graves. En el mismo siglo, este sistema se mejoró, por lo menos en el continente europeo, mediante un juego de nueve o más tubos individuales, correspondientes a cada una de las tonalidades principales, desde el“ do alto” hasta el si bemol basso. Estas mejoras permitieron a los ejecutantes perfeccionar la ejecución de los registros grave e intermedio del corno. Asimismo, la posición del instrumento se invirtió, con la campana volteada hacia abajo, tal y como se acostumbra hoy en día, en parte para permitir al ejecutante sujetar los tubos de recambio y la boquilla con la mano izquierda; las notas faltantes en la serie armónica podían producirse obstruyendo parcialmente la campana con la mano derecha. Esta nueva técnica permitió a compositores como Mozart escribir melódicamente para el corno en el registro intermedio, entre los armónicos tercero y doceavo; la posibilidad de cambiar de notas naturales“ abiertas” a notas producidas con ayuda de la mano se consideraba una ventaja y no un impedimento para la ejecución del instrumento. Los cornistas orquestales, que trabajaban por parejas, se especializaban ya fuera en el cor alto de registro agudo o en el cor basso de registro grave, ambos usando la técnica de la mano derecha. En la actualidad, el ejecutante sigue introduciendo la mano derecha en la campana del corno para controlar la calidad del tono y la afinación de las notas y, cuando es preciso, para hacer las veces de sordina( véase STOPPED
NOTES, 2; esta técnica se denomina en francés sons bouchés, en alemán gestopft y en italiano chiuso, es decir,“ notas tapadas”).
Más avanzado el siglo XVIII, el cornista A. J. Hampel desarrolló en Dresde el Inventionshorn, un corno con una serie de varas de afinación acopladas al cuerpo del instrumento. Este sistema fue perfeccionado en París por Joseph Raoux, cuyo cor solo contaba únicamente con cinco tubos, que abarcaban las tonalidades más importantes para un solista de concierto: sol, fa, mi, mi bemol y re; por estar retorcidos y doblados sobre sí mismos, estos tubos eran más rígidos.
Con la introducción del sistema de válvulas, el corno se convirtió en un instrumento completamente cromático y los compositores de inmediato sacaron provecho de su capacidad para tocar libremente en el registro completo; no obstante, es evidente que en un principio muchos ejecutantes no confiaban plenamente en el sistema de válvulas para cambiar instantáneamente de tubo y siguieron dependiendo de las manos para producir cualquier nota no armónica. En Francia e Inglaterra el corno siguió teniendo el pabellón estrecho y conservó tanto los tubos de recambio como las válvulas; el corno a mano se siguió enseñando en los conservatorios franceses ya entrado el siglo XX. Muchos instrumentos se fabricaban con un par de varas deslizables – una sencilla y la otra con válvulas – que permitía al ejecutante elegir entre las dos, con la opción de los cambios de tubo para evitar la transposición. Por otra parte, en Alemania el corno tenía el pabellón más amplio, la boquilla fija y su afinación se estableció en clave de fa, es decir que el sonido real estaba una quinta por debajo de la música escrita. Las válvulas permitían transponer la música escrita en otras tonalidades. Los instrumentos franceses tenían válvulas de pistón; inicialmente usaban los pistones estrechos que inventó H. D. Stölzel y tiempo después los pistones más anchos diseñados por François Périnet. Por otra parte, en Alemania fueron más populares las válvulas giratorias y, de hecho, este tipo de corno sigue siendo el más común en Alemania y Austria, con excepción de Viena, donde se sigue usando el corno de doble pistón.