Tamadaba Tamadaba 2016 NºXIX | Page 71

OTRAS EXPERIENCIAS
de Enero, Día de la Paz.
Hemos querido conciliar y conjugar en nuestra experiencia, los conocimientos y la creatividad en las aulas como un procedimiento que une la teoría y la práctica, el aprendizaje formal e informal, el trabajo individual y colaborativo, los diferentes modos de producción y la producción propia del discente y el papel que juega la filosofía, en este sentido.
El resultado ha sido muy satisfactorio. La comunidad educativa se vio gratamente sorprendida por el resultado obtenido, tanto a nivel de participación del alumnado como a la iniciativa e imaginación demostradas. En definitiva, esta experiencia servirá de acicate y motivación para nuevos proyectos que se están poniendo en marcha en estos momentos.
La capacidad para crear nos ha permitido adaptarnos y sobrevivir, a veces, en un medio hostil. Nos ha servido para entender el mundo y resolver problemas, pero también nos ha permitido soñar, imaginar, sentir. Nos ha abierto un mundo de posibilidades que no se puede cercenar. La creatividad se nutre del conocimiento para generar algo propio, personal y novedoso, a la vez que nos desnuda y nos hace vulnerables a las críticas y opiniones de otros. Por tanto, es transformación, revolución, avance y novedad.
Todas estas facetas están relacionadas y se convierten en manifestaciones culturales, incluso universales, que dan pie a celebraciones que aprovechamos para reflexionar en las aulas sobre su sentido y vigencia, pero también como simple ejemplo de libertad. Y nada de esto va reñido con el esfuerzo y la dedicación.
Un violinista debe aprender las notas musicales y dedicar tiempo a sacar de su violín el mejor sonido de que sea capaz, si quiere llegar a la excelencia de la que hablaba Aristóteles, pero no se trata sólo de conocer, también, de practicar y posteriormente, transformar, imaginar, crear y sentir. Y es ahí y así donde hallará satisfacción y por qué no decirlo, felicidad, si se piensa como Sartre que en muchas ocasiones, la felicidad no está en hacer lo que uno quiere, sino en querer lo que uno hace. Al fin y al cabo, nuestra mente no es un ordenador que almacena en carpetas nuevas, previamente vacías, archivos, o una máquina expendedora de conocimientos, sino un sistema operativo de interconexiones e interrelaciones muy complejo, de tal forma que una situación familiar, social o personal determinada puede trastocar ese sistema y la propia percepción de sí mismo y del mundo del alumno. Por ello, no está de más, dotar al alumnado de una serie de estrategias para que afronten y enfrenten su aprendizaje posterior y que les sirva de red o malla de sujeción para el futuro.
Carmen Nieves Hernández Gutiérrez 69