TALENTO MAR-ABR 2020 talentoMAR2020 - Page 28

DESARROLLO FLORES Y VELAS Tengo muy claro cuándo comencé a fijarme en ellos. Tenía 18 años y entrenaba artes marcia- les al menos tres veces por semana, siempre en el último turno de la tarde, que era cuando podía medirme con los más avanzados del gim- nasio. Eran días felices, de excelente forma física y pocas preocupaciones en la cabeza, aunque en las de mis padres había por entonces muchas, especialmente económicas. Pero lo único impor- tante de esto es que en aquel momento aún no tenía permiso de conducir, y mucho menos coche. Fue en aquellos tiempos cuando comenzó la amis- tad con los que hoy, casi cuarenta años después, siguen siendo mis mejores amigos -aunque nos hayamos peleado cientos de veces, eso sí, sobre el tatami-. Y, como vivíamos casi todos por la mis- ma zona, hacíamos juntos el recorrido de vuelta a casa, entre risas y agujetas. Recuerdo que en al- gunas ocasiones uno de nuestros compañeros de entrenamiento, Juan Carlos, mayor que el res- to y poseedor de un flamante Seat Ibiza nuevo, tenía el detalle de irnos repartiendo por los res- pectivos domicilios, cosa que agradecíamos mucho -especialmente las noches de esguin- ces y cojeras-, y nos hacía olvidar por un rato nuestra nada sana envidia hacia el poseedor del carnet de conducir y del coche. ¿Has escucha- do la canción de José Luis Perales “Tú como yo”? 28