+ HERRAMIENTAS PARA EL COACH
Lic. En Servicio Social
Asesora de Empresas en Desarrollo Personal
Docente de Formación Profesional
Queridos coachees:
En búsqueda de que vuestro trabajo en la
sesión sea productivo y logren sus objeti-
vos es que les escribo estas líneas.
Serán distintas las razones por las que lle-
garán al coaching; algunos de ustedes ha-
brán hecho un periplo por distintas tera-
pias, métodos y disciplinas en búsqueda
de soluciones a sus propios interrogantes
de vida; otros porque ya han investigado
sus beneficios o quizás sólo por curiosi-
dad, en realidad eso importa muy poco.
Solo es vital que sepan que no hay nada
de esotérico en este proceso, porque la
magia está en vuestro ser y es allí donde
están todas las respuestas.
Son los protagonistas, por lo cual, todas
las decisiones de este camino les perte-
necen. Para comenzar el coach se asegu-
rará de que hayan hecho un acuerdo con-
creto, preciso, donde digan exactamente
qué quieren trabajar y para qué, recuer-
den que se trabajará un tema a la vez.
El coach podrá declararse incompetente
si el argumento propuesto no es de in-
cumbencia del coaching o si, por razones
personales, siente no poder cumplir con
el rol.
Verán que si plantean un tema en térmi-
nos negativos, el coah contribuirá a que
lo reformulen. Nadie puede construir
algo desde lo que NO quiere.
Explorar el contenido propuesto es desa-
fiar creencias, especificar, poner en con-
texto, reflexionar, animarse a ir por cami-
nos distintos, identificar juicios, construir
sentidos; probablemente las preguntas
poderosas que hará el coach puedan
CARTA ABIERTA A NUESTROS
FUTUROS COACHEES
acompañar.
Observarse, tomar conciencia de la pro-
pia corporalidad e identificar emociones,
abrazarlas o soltarlas; diferenciar el len-
guaje descriptivo del que genera acción;
se apunta a un cambio de observador,
esto quiere decir que, puedan mirar el
tema planteado desde otra perspectiva
que quizás les abra posibilidades.
Notarán que el coach no hará preguntas
inductivas, es decir, no indagará esperan-
do una determinada respuesta, porque
él no sabrá nunca qué es lo mejor para
vosotros. Tampoco preguntará por los
“por qué” de las cosas, ya que, no está
en vuestro relato la clave, la historia ya
pasó. Irán para adelante, diseñando quié-
nes quieren ser.
El coach pregunta porque NO sabe, real-
mente no sabe lo que ustedes traen en
su Ser, y el significado que le otorgan a
las cosas. Les confieso que eso generará
una gran oportunidad, porque no habrá
ni interpretaciones ni juicios.
Siempre les pedirán permiso para realizar
alguna dinámica o utilizar sus frases para
trabajarlas. No se coacheran emociones,
pero si podrán diseñar sus estados de
ánimo.
Es probable que se sientan incómodos
frente a la propuesta que los lleven bien
adentro, por eso sepan que son seres
completos, no les está faltando nada y
podrán lograr aquello que se propongan;
el coach estará ahí para legitimarlos.
Recuerden que poco importa el hacer, el
foco estará en el Ser, las acciones caerán
por su propio peso cuando hayan diseña-
do lo que elijan frente al tema propuesto.
No le teman a los silencio, hay mucho
sentido en ellos, tómense el tiempo para
disfrutar, elaborar lo que quieren decir y
expresar lo que sienten.
Esto también es válido para el coach que
necesitará un espacio para encontrar en
vuestra respuestas nuevas puntas para
desafiar.
La sesión será como una danza, y para
bailar juntos es muy necesario escuchar
la música e ir a la par. Los que guían la
coreografía son ustedes, cuanto menos
brille el coach mejor.
No esperen a un asesor, o un consejero,
es posible que encuentren a otro ser que
a través de preguntas poderosas acom-
pañe en una conversación inspiradora.
El proceso requiere de presencia plena,
respiren, relájense y céntrense en el aquí
y ahora. Conéctense con la experiencia
humana de conversar con propósito.
Para cerrar, traten de identificar qué han
aprendido, qué cosas cobraron un nuevo
significado, pero, si nada de esto suce-
de no desesperen, el camino si