Summa Coaching Edición 16 16JULIO2018 | Page 43

+ HERRAMIENTAS PARA EL COACH Lic. En Servicio Social Asesora de Empresas en Desarrollo Personal Docente de Formación Profesional Queridos coachees: En búsqueda de que vuestro trabajo en la sesión sea productivo y logren sus objeti- vos es que les escribo estas líneas. Serán distintas las razones por las que lle- garán al coaching; algunos de ustedes ha- brán hecho un periplo por distintas tera- pias, métodos y disciplinas en búsqueda de soluciones a sus propios interrogantes de vida; otros porque ya han investigado sus beneficios o quizás sólo por curiosi- dad, en realidad eso importa muy poco. Solo es vital que sepan que no hay nada de esotérico en este proceso, porque la magia está en vuestro ser y es allí donde están todas las respuestas. Son los protagonistas, por lo cual, todas las decisiones de este camino les perte- necen. Para comenzar el coach se asegu- rará de que hayan hecho un acuerdo con- creto, preciso, donde digan exactamente qué quieren trabajar y para qué, recuer- den que se trabajará un tema a la vez. El coach podrá declararse incompetente si el argumento propuesto no es de in- cumbencia del coaching o si, por razones personales, siente no poder cumplir con el rol. Verán que si plantean un tema en térmi- nos negativos, el coah contribuirá a que lo reformulen. Nadie puede construir algo desde lo que NO quiere. Explorar el contenido propuesto es desa- fiar creencias, especificar, poner en con- texto, reflexionar, animarse a ir por cami- nos distintos, identificar juicios, construir sentidos; probablemente las preguntas poderosas que hará el coach puedan CARTA ABIERTA A NUESTROS FUTUROS COACHEES acompañar. Observarse, tomar conciencia de la pro- pia corporalidad e identificar emociones, abrazarlas o soltarlas; diferenciar el len- guaje descriptivo del que genera acción; se apunta a un cambio de observador, esto quiere decir que, puedan mirar el tema planteado desde otra perspectiva que quizás les abra posibilidades. Notarán que el coach no hará preguntas inductivas, es decir, no indagará esperan- do una determinada respuesta, porque él no sabrá nunca qué es lo mejor para vosotros. Tampoco preguntará por los “por qué” de las cosas, ya que, no está en vuestro relato la clave, la historia ya pasó. Irán para adelante, diseñando quié- nes quieren ser. El coach pregunta porque NO sabe, real- mente no sabe lo que ustedes traen en su Ser, y el significado que le otorgan a las cosas. Les confieso que eso generará una gran oportunidad, porque no habrá ni interpretaciones ni juicios. Siempre les pedirán permiso para realizar alguna dinámica o utilizar sus frases para trabajarlas. No se coacheran emociones, pero si podrán diseñar sus estados de ánimo. Es probable que se sientan incómodos frente a la propuesta que los lleven bien adentro, por eso sepan que son seres completos, no les está faltando nada y podrán lograr aquello que se propongan; el coach estará ahí para legitimarlos. Recuerden que poco importa el hacer, el foco estará en el Ser, las acciones caerán por su propio peso cuando hayan diseña- do lo que elijan frente al tema propuesto. No le teman a los silencio, hay mucho sentido en ellos, tómense el tiempo para disfrutar, elaborar lo que quieren decir y expresar lo que sienten. Esto también es válido para el coach que necesitará un espacio para encontrar en vuestra respuestas nuevas puntas para desafiar. La sesión será como una danza, y para bailar juntos es muy necesario escuchar la música e ir a la par. Los que guían la coreografía son ustedes, cuanto menos brille el coach mejor. No esperen a un asesor, o un consejero, es posible que encuentren a otro ser que a través de preguntas poderosas acom- pañe en una conversación inspiradora. El proceso requiere de presencia plena, respiren, relájense y céntrense en el aquí y ahora. Conéctense con la experiencia humana de conversar con propósito. Para cerrar, traten de identificar qué han aprendido, qué cosas cobraron un nuevo significado, pero, si nada de esto suce- de no desesperen, el camino si