Espiritual
La inteligencia espiritual es la forma en que nos vinculamos con todo ser vivo, es usar nuestra inteligencia creativa, selectiva, orientadora hacia algo deseado, lo espiritual se relaciona con la conexión a todo ser viviente, evoca lo más íntimo de él; el yo profundo. Una persona espiritual indaga más allá de lo visible, entiende la realidad material como un signo visible de la realidad inmaterial, lo espiritual no se segmenta o divide. Zohar y Marshal( 1997) según estos científicos, la inteligencia espiritual complementa la inteligencia emocional y lógico-racional. La inteligencia espiritual nos lleva a esos significados profundos de la propia existencia, a esas motivaciones supremas de vida, es la inteligencia del yo profundo.
Es complejo tomar conciencia de la inteligencia espiritual y aprender lo que puede potencializar en el ser humano, salvo que se propicie el ambiente. Aquí unos puntos importantes:
• No hay quien lo practique desde su hogar.
• No se le da importancia a lo intangible, no es un aprendizaje necesario.
• No hay quien lo vea como una oportunidad de desarrollo humano.
• No hay quien trabaje la inteligencia espiritual como una forma de afrontar la vida con esperanza.
• No hay quien vea la inteligencia espiritual como una forma de cohesión con el mundo.
Mi experiencia dice que la inteligencia espiritual es natural en el ser humano, pero, como cualquier inteligencia debe ser practicada, educada, incentivada, desarrollada y cultivada de forma consciente.
La inteligencia espiritual es la forma en que nos vinculamos con todo ser vivo, es usar nuestra inteligencia creativa, selectiva, orientadora hacia algo deseado, lo espiritual se relaciona con la conexión a todo ser viviente, evoca lo más íntimo de él; el yo profundo.
Una persona espiritual indaga más allá de lo visible, entiende la realidad material como un signo visible de la realidad inmaterial, lo espiritual no se segmenta o divide.
Transitar por el mundo reconociendo mi espiritualidad me llevó a pensar en ayudar a quienes como yo, se dejaban llevar por paradigmas que nos arrinconan en lo que no somos o no queremos ser. Pertenecer a los diferentes grupos familiares, con mis padres, con mi esposo, posteriormente con mis hijos, aprendí de cada uno de ellos e inicié por entender, que las familias tienen diferentes creencias religiosas, y me ampliaron la visión espiritual y de ritos.
Los caminos recorridos a lo largo de mi vida, marcaron mucho de lo que actualmente soy, me enseñaron mucho de quién soy. Muchas veces creí caer a un profundo abismo desconocido, horrible, y eso me paralizaba constantemente en el avance de mi crecimiento personal, pero, cuando tomé consciencia de mis capacidades, habilidades y conocimientos adquiridos en cada una de las experiencias y retos que la vida me imponía, era como un despertar, como ver un camino lleno de luz, sin saber que mucha de esa luz emanaba de mis entrañas. Un día haré algo – me dije. Este es el momento en el que plasmo lo que a mí me ayudó; encontrarme a través de mi inteligencia espiritual.
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