Summa Coaching 3era Edición REVISTA JUNIO 3-2 | Página 39

Las Personas tenemos la costumbre de acumular: cosas, perso- nas, emociones etc. Las guardamos por una necesidad de per- tenencia pero muchas veces en la vida nos genera tener apegos, es esa parte de nosotros que se concentra en creer que debe tener, desde la carencia o desde el ego, pero los apegos nos generan: miedos, frenos, decidía, lealtades ajenas, incapacidad de acción, etc. Edición 3 Junio 2017 Pág 39 ...En él momento que decidimos dejar los apegos y empezamos a vivir desde la base de la abundancia del estado presente, podemos soltar apegos y cambiar nuestra visión, vivir en el aquí y el ahora, hacer más clara nuestra visión porque estamos mirando dentro del corazón... Es importante aprende a vivir sin apegos, a vivir desde el amor verdadero, el amor libre de la aceptación (y no confundir la acep- tación con el permiso, porque yo puedo aceptar que tú seas dis- tante conmigo o seas agresivo, pero no voy a permitir que me alejes o me agredas) vivir desde la libertad, nos apegamos a si- tuaciones que nos hacen daño, a formas de pensar a modos de actuar, cuando vivimos con apegos nos cuesta trabajo ser libres. Debemos aprender a vivir desde la capacidad del perdón, de sol- tar los rencores, de soltar todo lo que no necesitamos. Al dejar los apegos, somos capaces de vivir una vida donde nos permitimos cosas nuevas. Los apegos son tazas llenas que no dejan entrar nada nuevo a la vida. Muchas veces estos apegos son por miedo a lo nuevo o lo desconocido, los apegos nos generan zonas de confort, zonas donde estamos cómodos, pero eso no quiere decir que estamos bien, sólo tenemos miedo. Vivir sin apegos nos permite aceptar las cosas como son y ser capaces de explorar todos nuestros potenciales, ser capaces de soltar a personas o situaciones, nos da la capacidad de no rete- ner a quien se aleja de nosotros, entender que no ha dejado de querernos, solo ha empezado a ser congruente consigo mismo y tal vez a dejado de mentirse y mentirnos. Hay que recordar que si no vaciamos nuestras tazas de aquello que no queremos, no llegará lo que realmente deseamos, y las situaciones tóxicas que vivimos seguirán haciéndonos daño. Cuando guardamos apegos estamos enojados y muchas cosas nos molestan, estamos irritables y fácilmente perdemos la pacien- cia, pero debemos aprender que lo que puede hacernos enojar o nos molesta de los demás, es un reflejo de nosotros y si aprende- mos a darnos cuenta nos lleva a un entendimiento más profundo de nosotros mismos, nos está diciendo en qué áreas debemos trabajar más. Del Autor: Dicen que lo que te choca te checa, la realidad es que lo que nos molesta es una parte de nosotros que no queremos ver o que no nos gusta. El enojo desmedido o rencor contra otros es regu- larmente la incapacidad de soltar las cosas, y es el veneno que guardamos dentro y nos envenena el pensamiento Al soltar los apegos dejamos de lado la necesidad de pedir y nos enfocamos en dar. Somos capaces de dar a los demás sin miedo a no recibir lo mismo, al dar desde el ser, lo damos sin miedo a no ser premiados porque no necesitamos recompensas exter- nas, porque no estamos esperando, lo damos desde una base de amor y somos capaces de soltar. En las relaciones de pareja y con la familia soltar esos apegos nos permite mirar las cosas y las situaciones como son, sin velos, nos damos cuenta que las cosas no son buenas ni malas, simplemente son. Los apegos no limitan a no poder dar amor porque al darlo sentimos que nos vaciamos, el ego no nos deja ver que al dar amor estamos contribuyendo a la vida de las personas y a nuestro entorno para hacerlo mejor, al desapegarnos dejamos atrás las excusas y pretextos, nos enfo- camos en el beneficio y la gratitud de de brindarnos a los demás. Al tener apegos vivimos desde el ego y no estamos presentes, la vida se vuelve una vida no vivida y eso es una enfermedad de la que se puede morir porque ocurre sólo en la mente. En él momento que decidimos dejar los apegos y empezamos a vivir desde la base de la abundancia del estado presente, podemos soltar apegos y cambiar nuestra visión, vivir en el aquí y el aho- ra, hacer más clara nuestra visión porque estamos mirando den- tro del corazón... Dicen que: "Aquel que mira afuera, sueña. Quien mira en su interior, despierta"