Spanish ACAMS Today (Junio-Agosto 2015) Vol. 14 No. 3 | Página 45

S OLU CI ON E S PRÁCTI CAS Lobos solitarios y manadas de lobos Si bien los ataques de un lobo solitario o de una manada—generalmente consisten en un grupo de seis o menos—se llevan a cabo por pocas personas con relativamente pequeñas cantidades de dinero, el daño que causan puede ser masivo. El tiroteo de octubre 2014 de un soldado canadiense delante del edificio del Parlamento en Ottawa; el asesinato de marzo de 2011 de dos miembros de las fuerzas armadas estadounidenses en el Aeropuerto de Frankfurt por un hombre que fue empujado a la acción por la propaganda terrorista; y la matanza de noviembre de 2009 de 13 personas y las heridas a otras 32 personas en Fort Hood en Texas son sólo algunos ejemplos de la devastación causada por un solo individuo. Los atentados de julio de 2005 de los subterráneos en Londres, que dejaron 56 muertos y 700 heridos y las 17 personas que murieron durante los ataques de enero de 2015 en París son claros ejemplos de lo que los grupos pequeños pueden hacer. La razón por la que es difícil identificar a los terroristas de cosecha propia se resumía en un discurso de junio de 2006 del entonces director de la Oficina Federal de Investigaciones, Robert S. Mueller, III, en relación con un atentado terrorista frustrado en Toronto. “Al igual que los terroristas responsables de tanto el atentado de Londres como de los atentados de Madrid, los sospechosos de Toronto vivían en la zona en la que tenían la intención de atacar”, dijo Mueller. “No eran agentes durmientes enviados a misiones suicidas; eran estudiantes y gente de negocios y miembros de la comunidad. Eran personas que, por cualquier razón, vinieron a ver su país de origen como el enemigo”.1 Además de ser capaces de mezclarse con la comunidad en la que viven, las alertas rojas habituales que apuntan a una posible actividad terrorista no se encuentran en un escenario de lobo solitario. Este tipo de terrorismo puede ser autosostenido y no busca una fuente de financiamiento externo, de acuerdo con Mike Loughnane, un consultor de financiación del terrorismo y el instructor senior de Innovative Analytics and Training LLC., donde capacita a estudiantes del gobierno, de defensa y del sector privado en financiación de antiamenazas. Loughnane aprovecha sus 27 años de experiencia en la investigación de delitos financieros con la Oficina del Inspector General del Departamento de Transporte y la Agencia de Protección Ambiental para proporcionarles a sus alumnos las herramientas necesarias para encontrar patrones de financiación de amenazas o, en otras palabras, “una aguja en un pajar de agujas”. una amplia gama de partes interesadas para detectar esta amenaza. El trabajo comienza con el personal de cumplimiento que debe detectar la actividad inusual y reportarla a la policía para su investigación. “Las autoridades de control legal occidentales tienen una estructura reactiva que se basa en los derechos constitucionales y el derecho a la privacidad”, dijo Loughnane. “Las instituciones financieras son las primeras en responder tanto por negocios como por razones regulatorias. Deben ser el actor y entonces la ley responde”. La colaboración no termina con la detección de la posible actividad terrorista. Durante la investigación, las autoridades de control legal pueden obtener información valiosa al trabajar en estrecha colaboración con la entidad financiera. En cuanto a las transacciones financieras de un sospechoso al ver no sólo lo que compró, sino dónde lo compró y cómo encaja en el área en la que el potencial terrorista vive y trabaja puede descubrir alertas rojas ocultas. “Esa es una de las lecciones aprendidas de [el terrorista de Oklahoma City] Timothy McVeigh”, dijo Loughnane. “Busque la anomalía. Tendría que haber sido detectada, no sólo por la cantidad de fertilizante que compró, sino también por su compra de fertilizantes de calidad comercial”. Las instituciones financieras son las primeras en responder tanto por negocios como por razones regulatorias Producto nacional y educado en el extranjero “Desde una perspectiva de identificación ellos [los terroristas lobo solitario] son ​​ difíciles de detectar porque saben que para lograr lo que quieren tienen que permanecer fuera del radar”, dijo Loughnane. “Viven en general en un ambiente tan tranquilo, que se hace difícil encontrar cualquier cosa que los distinga. Si están en un grupo, es generalmente pequeño. No necesitan redes sociales para comunicarse, pueden reunirse personalmente”. Los combatientes terroristas extranjeros (FTF) son individuos que se radicalizaron en los EE.UU. por la propaganda en línea, por lo general a través de las redes sociales, que viajan al extranjero para entrenarse y pelear. Luego regresan a los EE.UU., con el objetivo de llevar a cabo atentados terroristas en el país. “Vuelven con nuevos conjuntos de habilidades y con las preocupaciones ideológicas [del grupo yihadista]”, dijo Loughnane. “Han crecido en el grupo y pueden actuar de manera más agresiva en casa”. Debido a que no dependen de las redes sociales para la com unicación o la recaudación de fondos, los terroristas lobo solitario a menudo no dejan una huella en línea rastreable por la policía. En lugar de ver las alertas rojas tradicionales, los profesionales de cumplimiento de la Ley de Secreto Bancario/antilavado de dinero (BSA/ALD) y las autoridades de control legal deben trabajar en estrecha colaboración con Diferente del lobo solitario, los FTF suelen dejar una huella muy grande en línea a medida que se adoctrinan y recogen información sobre cómo unirse a los campos de entrenamiento del grupo terrorista. Los FTF también tienen patrones financieros comunes que pueden servir como alertas rojas para las instituciones financieras y las autoridades de control legal. Robert S. Mueller, Discurso sobre la amenaza de terrorismo de cosecha propia, la Oficina Federal de Investigación, 23 de junio del 2006, http://www.fbi.gov/news/ speeches/the-threat-of-homegrown-terrorism 1 ACAMS TODAY | JUNIO–AGOSTO 2015 | ACAMS.ORG | ACAMSTODAY.ORG 45