Spanish ACAMS Today (Diciembre ’11- Febrero ’12) Vol. 11 No. 1 | Page 31

DESAFÍOS ANTILAVADO a identificar realmente qué incluye el abuso financiero. Qué sucede cuando se convence a una abuela para que envíe US$300.000 para recibir un premio financiero mayor y una vez que el dinero se envía se le pide más dinero. Sí, esto sucede y seguirá sucediéndole a la gente confiada o a aquellos que creen que van a lograr cumplir con sus sueños. Otro ejemplo es una reparación en el hogar en el que “dos mujeres mayores fueron golpeadas hasta matarlas con una palanca utilizada por la persona que les hacía arreglos en su casa y en quien ellas confiaban,”3 o el anciano que vive solo y cae víctima de una estafa cometida por una persona que realiza reparaciones en la casa y que le ofrece pavimentar la entrada de su hogar con material extra que tiene de un trabajo anterior. Imagine si su abuelo está solo y está sufriendo las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer y alguien se presenta y le roba los ahorros de toda su vida y lo deja desanimado, abatido en un departamento frío sin muebles, o su tía que sufre demencia es encerrada en un placard durante meses por el compañero con el que habita y que vivió de su dinero durante esa época. Hata la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas de los EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés) ha descubierto recientemente una operación de telemercadeo que afectó a más de “cinco millones de víctimas que sufrieron pérdidas de más de US$1.000 millones” que se extendía en más de 35 países incluidos los Estados Unidos.4 La denominada “Operación Cobro de Servicio Remoto” tenía vínculos con el crimen organizado y éste es un aspecto que no es tenido en cuenta a menudo cuando se analiza la explotación financiera de los adultos mayores. Según el Centro Nacional de Abuso de Adultos Mayores (NCEA, por sus siglas en inglés), la explotación financiera “puede comprometer la independencia y seguridad de las víctimas, destruir legados y llevar a la depresión, desesperanza e incluso el suicidio.”5 Los individuos que han sido víctimas del abuso financiero mueren tres veces más rápido que aquellos que no han sufrido esa situación. ¿Por qué los adultos mayores son objeto de este delito? Los adultos mayores tienen una tendencia a ser más confiados, una tendencia menor a reportar un robo por temor a la vergüenza, la intimidación por parte del abusador, o miedo a que los maten. Los antecedentes familiares pueden jugar un papel en el abuso si han sido víctimas de violencia doméstica en el hogar, o incluso si han sido un progenitor abusador para con sus hijos. A veces, las personas que los cuidan y los hijos de los adultos mayores sienten que tienen derecho al dinero porque están cuidando a la persona. Ellos quieren el dinero ahora, no quieren esperar a que la persona se muera. Los adultos mayores a veces no se dan cuenta de que han sido una víctima, o a veces no pueden recordar exactamente qué sucedió o no pueden dar una descripción exacta del delincuente. Los hábitos de los adultos mayores también los convierten en un posible objetivo para su explotación financiera. Generalmente hacen el mismo camino hacia y desde el banco o los supermercados, están en la casa durante el día, convirtiéndolos en un importante blanco de esquemas fraudulentos con reparaciones domésticas. Otra situación preocupante es que generalmente, una vez que la persona ya ha sido víctima de una estafa o situación similar, existe una gran probabilidad de que vuelva a caer víctima de un hecho parecido. “El 20% de los estadounidenses de 65 años o más, más de 7,3 millones de ciudadanos adultos mayores, ya han sido víctimas de delitos financieros en términos de inversiones inadecuadas, aranceles excesivamente altos por servicios financieros o directamente fraude.”6 En los próximos veinte años, la población mayor de 65 años en los Estados Unidos se duplicará a 71,5 millones de personas en 2030 y para el 2050, la población de adultos mayores llegará a 86,7 millones de personas.7 Este año, 2011, es el primer año en el que los baby boomers comenzaron a cumplir 65 anos y controlan más de US$13 billones de dólares en bienes familiares. La explotación financiera de los adultos mayores actualmente es denom