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CLUB DE EMPRENDEDORES DE OLAVARRÍA - CENTRO DE DESARROLLO EMPRENDEDOR E INNOVACIÓN Innovarse para innovar Es difícil determinar con exactitud el origen del emprendedorismo como política institucional de la Facultad de Ingeniería de Olavarría (FIO). Podría hablarse de una constante actitud hacia el tema, de la presencia de profesionales comprometidos con la innovación, de la voz del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería (CONFEDI) sugiriendo que se cuente con competencias emprendedoras en la formación profesional. Con ese fin, creó el Programa Regional de Emprendedorismo e Innovación en Ingeniería. Para la FIO, esto significó dos instancias importantes: por un lado, el premio otorgado por el Programa a siete docentes por su aporte al emprendedorismo. Por otro, la Facultad recibió la adjudicación de la licitación pública para el Diseño y Dictado del Programa de Formación de Formadores, a través del cual junto con un equipo docente interinstitucional se capacitaron 200 docentes de Argentina, Uruguay y Chile. Otro hito destacable fue la creación, en 2012, del Proyecto de Extensión Para Emprendedores (PEPE). Pero fue el 2015 el momento en que la FIO consolidó su pretensión emprendedora, generando un formato verdaderamente novedoso para el país. Nació así el Programa Institucional 18 Centro de Desarrollo Emprendedor e Innovación (CDEI), ya desprendido de las áreas clásicas del organigrama y con autonomía para llevar adelante su misión. El CDEI se planteó en cuatro ejes: docencia, investigación, extensión e incubación, buscando fortalecer la cultura emprendedora y la innovación en el ámbito de la Facultad, pero también contribuyendo al éxito de los emprendimientos y, de esta manera, al desarrollo de la economía regional. Germen latente El Mg. Ing. Marcos Lavandera, ejecutor de la decisión política y actual Director del CDEI, evoca los resultados de un relevamiento efectuado entre estudiantes años atrás. “Cuando consultamos acerca de la posibilidad de ser emprendedor como proyección de sus carreras, el 65% respondió afirmativamente. Ahí terminamos de entender que el potencial del tema era gigante”. Desde entonces, se ha estado trabajando en ideas puntuales, pero sobre todo se ha tratado de generar un “clima de emprendimiento” que favorezca la intención emprendedora del sujeto. Y en esto no se trata solo de estudiantes. También se apunta a los Docentes, a los Nodocentes, Graduados y, finalmente, a la comunidad. Ayudar a crecer Desde el Centro se brinda asistencia directa a quienes tengan una idea de emprendimiento definida o proyectos en marcha. Cuenta con espacios de trabajo y desarrolla acciones para la sensibilización, generación de ideas, identificación de oportunidades de negocios, pre-incubación e incubación de proyectos. Se puede hablar de resultados cuantitativos exitosos. Algunos puntos altos que resuenan mucho en la sociedad son las ‘24 horas de Innovación’, tanto a nivel local como internacional; el Rally Latinoamericano de Innovación, y el PEPE con todas sus líneas de trabajo. Pero el verdadero logro se refleja al ver cómo crece un proyecto con las herramientas brindadas por el Centro. Nos conocemos Con todo lo que pasa en la FIO, hay una estructura conceptual, un contexto de recursos materiales y humanos… y nombres. En una institución en la que todos se conocen, nombres como el de Joaquín Domato y Esteban Seibel no pasan desapercibidos. Forman parte del equipo de trabajo y le ponen rostro y manos a la mayoría de los trabajos del Centro. También está lleno de historias y anécdotas. El CDEI ha visto nacer pymes, emprendimientos personales, cursos, actividades internas y abiertas a la comunidad, relaciones interinstitucionales, entre otras múltiples acciones. Plenamente inserto en el territorio, emerge como una arista visible de la postura política de la FIO. Como una especie de profecía autocumplida, no encontró mejor que innovar para generar éste espacio que enorgullece a la Facultad, y se ha convertido en un referente nacional por su carácter novedoso, su permanente participación en distintos ámbitos y su acción incontenible para la generación de proyectos institucionales. Como sostiene Lavandera, “el desafío está en marcha, tenemos que ser innovadores y emprendedores para sostenerlo y mejorarlo, es un camino irreversible pero perfectible…el futuro llegó hace rato”.